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sábado, 13 de noviembre de 2021

VISAGE - POR QUÉ ES UNO DE LOS PEORES JUEGOS QUE HE JUGADO NUNCA

Visage está, sin dudarlo, entre los cinco peores juegos que he jugado en toda mi vida.




Mucho se me señala al respecto de que es difícil encontrar en El BloJ puntuaciones altas, pero poco se habla de que por abajo pasa lo mismo. Los 8 ya indican juego a destacar por encima del resto, y no hablemos de las puntuaciones más altas, pero tampoco encontraréis puntuaciones por debajo del 2 fácilmente, a menos que estemos hablando de mierdijuegos con robo de assets baneados de Steam y similares. Digamos que, recuerdo muy pocos casos de juegos que no se incluyen en ese campo, que me hayan disgustado tantísimo como Visage. Vamos a intentar entender por qué Visage me parece uno de los peores juegos que se han hecho jamás, dejando claro, de nuevo, que hablamos de una vara de medir que aplicamos a los juegos profesionales, aunque me tiemble la voz cada vez que digo esa palabra cerca de este juego.


El terror es una droga difícil de abandonar, que tiene en su mayor crueldad el hecho de inmunizarte a ella. Ya sea en cine, series, videojuegos y en cualquier medio de entretenimiento, el terror tiene la particularidad de que cuanto más consumes más te inmunizas, pero a la misma vez más te enganchas a él. Es por esto que cuesta cada vez más encontrar obras que te den miedo, pero a la misma vez tu cuerpo que anhela esas sensaciones te exige que sigas buscando. Cuanto más consumas, menos posibilidades tendrás de encontrarlo, hasta un punto en el que te conviertes en una persona vacía por dentro que sólo puede reír ante el enésimo truco terrorífico de turno. Es aquí cuando bajas los brazos y, en lugar de pedirle a un juego que esa noche duermas un poco más tapado de lo normal, le pides que sea diferente, que sea valiente, que intente aportar algo propio. Todo esto que os cuento es para decir que no voy a juzgar a Visage por el hecho de dar miedo o no, porque es casi debatir sobre si el color de una pared es más bonito que otro, lo voy a hacer desde el punto de vista de lo que es un videojuego, aunque no negaré que lo anterior influye inevitablemente.



Visage no es más que otro juego que nace del éxito de P.T., el playable teaser del proyecto cancelado de Kojima y Guillermo del Toro que nos iba a dar aquel Silent Hills que nunca llegó. Podemos definir fácilmente Visage como un hijo de su tiempo, con la fiebre que se destapó por aquella demo junto con el auge de los walking simulator y los recopilatorios de sustos de tu youtuber favorito de turno. No es la primera vez que vemos esta fórmula, ni será la última, pero sí que es la primera vez que, un juego con tintes profesionales, lo hace con un gusto tan pésimo por el terror en presentación y ejecución. Se me viene a la cabeza Layers of Fear (Bloober Team, 2016), un juego algo más lineal que este Visage y que más allá de ser otra consecuencia de P.T. era un juego con un buen gusto y una ejecución más que aceptables. Dicho pronto y mal, técnicamente era una delicia, y se sentía como un juego robusto capaz de mezclar -¿copiar?- la chispa de P.T. con esa sensación de ser una marioneta del desarrollador a la altura de The Stanley Parable (Galactic Cafe, 2013). Que aquel juego de Bloober Team siga pareciéndome el mejor en su género no es casualidad, también porque el listón está muy bajo y cualquiera que cumpla unos estándares ya me parece digno de aplauso. Quizá por esto entraba a Visage con toda la ilusión del mundo, entre advertencias de la gente de que estaba ante uno de los mejores juegos de terror de todos los tiempos. Las expectativas volvieron a jugarme una mala pasada, porque me lo creí y luego no encontré absolutamente nada en él digno de mención más allá de unos pocos minutos tensos, siendo muy generoso. Pero definitivamente, para lo que no iba preparado era para encontrarme un festival de carencias técnicas y mal gusto como el que me encontré, tirando por tierra cualquier mínima virtud posible en el juego, cosa que, por otra parte, no consigo extraer por mucho que me fuerce. Han pasado ya varios días desde que jugué a Visage y no escribo esto desde el calentón que me puede proporcionar una manada de bugs. Sigo creyendo, desde la distancia de los días, que Visage es uno de los peores juegos que he jugado nunca.


Los canadienses SadSquare Studio presentan un juego que vio la luz en octubre de 2020 tras un largo camino en el acceso anticipado de Steam. No vamos a criticar la historia, que pasa por presentar episodios individualizados de tres habitantes de una casa que está maldita y que recuerda a las propuestas de Ju-on de Takashi Shimizu para el cine, solo que sin acabar de explotar la vena J-horror. Tres episodios, con uno extra como conclusión, que puedes completar en el orden que quieras y que, eso sí, se esfuerzan por presentar mecánicas nuevas. El de Lucy, considerado el mejor y para mí el que más problemas presenta, donde una cámara fotográfica se torna protagonista siendo su flash de menos de un segundo lo único que nos ayude en la oscuridad, idea que de primeras no suena mal pero que acaba traduciéndose en tres horas de flashazos en pantalla ya que es un capítulo particularmente oscuro. El de Dolores, con un capítulo más enfocado a los puzles y que tiene las mayores carencias como videojuego por presentar enigmas aparentemente sin relación pero que sí que acaban teniéndola, perdiendo por completo a un jugador que no sabe si puede solucionar el puzle que tiene delante o no por falta de piezas en otro ejemplo de la terrible falta de feedback que comentaremos más adelante. Por último, el capítulo de Rakan que jugué el primero, y que me pareció una basura cuando lo jugué pero que ha acabado siendo mi favorito por, por lo menos, no resultar tan incómodo para el jugador, además de presentar un cambio de escenario que visto con perspectiva no le sienta mal.



Y es que esto de la incomodidad y la falta de feedback no es algo que debamos mencionar sin más, porque es el verdadero motivo por el que Visage me parece un juego deficiente a todas luces. Mucho estamos tardando en mencionar unos controles demenciales que pretenden otorgar un gatillo/click de ratón para cada brazo, y que acaban transformándote en una especie de recién nacido incapaz de poner una vela encima de un plato y encenderla. Un esquema de botones salido de la peor de las pesadillas -aquí he de reconocer que tuve miedo por darme cuenta de que hay desarrolladores capaces de meter un mapeado, no reasignable, sin pies ni cabeza- que se une a una de las peores gestiones de inventario que puedas echarte en cara, y sobre la que parece recrearse en algunos capítulos donde portas objetos a dos manos. Añadid a esta capa de mecánicas jugables especializada en convertir el hecho de abrir una puerta en algo tedioso, un desarrollo que se basa en el paseo aleatorio sin saber dónde ir, sin hilo argumental que te lleve a tu próximo destino, y que hace que de las 8 horas que puede llevar el juego la mitad sean deambulando por la casa una y otra vez hasta toparse con el siguiente susto preprogramado, eso cuando el juego no se rompe por su IA deficiente. La nefasta interfaz merecería un texto completo para sí misma. Tampoco ayuda la oscuridad total a la que nos enfrentamos en determinadas ocasiones, con un sistema de pérdida de cordura heredado de la época de Amnesia: The Dark Descent (Frictional Games, 2010) donde las pastillas para calmarnos parecen un placebo. En definitiva, se me ocurren mil soluciones mejores para un juego de terror que perderte en una casa completamente a oscuras y que recorres cientos de veces sin saber dónde ir.


Unido a lo anterior, en cuanto al terror, alarmante falta de inspiración. Eventos aleatorios donde el fantasma de turno aparece y que muchas veces inicia una música dramática cuando ni siquiera está cerca, o que directamente te hace el spawn en tu cara sin posibilidad de sobrevivir. Radios y televisiones que se encienden a tu paso y que te pueden dar un pequeño bote la primera vez, pero que pierden el sentido cuando hacen exactamente lo mismo cada vez que pasas a su lado. Luces que se apagan, puertas que se cierran y un infinito de clichés que he vivido un millón de veces. Visage sería mejor si fuera un tren de la bruja lineal, pero su estructura relativamente abierta no hace más que potenciar la lluvia de bugs y de roturas de IA que destruyen cualquier mínima tensión que haya podido conseguir. Tampoco es que al juego le importe mucho cuando es capaz de colocarte easter eggs muy fáciles de encontrar con momentos altamente cómicos. Entre estas bromitas y el inexistente gusto por el terror, el tono es la de un producto que hubiera desarrollado un niño de 12 años al que me ha costado escribirle la palabra profesional.



Supongo que si hubiera jugado a Visage con esa edad la cosa no hubiera sido tan grave, pero tengo claro que, te guste más o menos, nos merecemos algo mucho mejor. No veo diferencias más allá de la duración con cualquier juego independiente a precio de saldo en Steam, y las que veo son incluso para peor. El aporte al género es nulo, pero más allá de eso tiene unas carencias técnicas como hacía años no veía en un videojuego de este supuesto nivel. No tengo dudas de que Visage es uno de los peores juegos que he jugado en mi vida, y a poco que tengas cierta pasión por el terror y su cultura, o directamente por los videojuegos, también debería parecértelo.




4 comentarios :

  1. Sinceramente esperaba más del videojuego, porque a mi también me lo han ido vendiendo muy bien, pero bueno al menos esta en el Pass para irlo probando, porque también era complicado pillar este juego precisamente a precio de lanzamiento.

    Un saludo :D

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    1. Está carísimo, lo sé de buena tinta que lo tuve en la wishlist desde que apareció en early access xD.

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  2. Lo siento, pero no tienes ni idea.

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    1. ¡Gracias! No estaría mal que explicaras por qué Visage te parece tan bueno ya que estamos.
      Un saludo.

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