No os lo vais a creer, pero hoy hablamos sobre cómo hacer un juego de terror.
Adelante, no tengáis miedo de decirlo, todos los hemos pensado: Duskfade parece Kingdom Hearts en la primera impresión. Voy más allá, porque su interfaz excede lo aceptable en cuanto a cruzar la barrera del homenaje. No era necesario, realmente, aunque aquí entró en cierta contradicción, y es que no tengo claro si prefiero un juego que se dedique a esconder sus influencias para venderlas como ideas originales o uno que se desnude ante ti, despertando hasta cierta ternura. Da igual, en el fondo, porque hay sorpresa con todo esto. Incluso llevando a nuestras espaldas una minutero-espada que recuerda inequívocamente a lo que recuerda, la verdad es que jugando Duskfade uno no siente tanto que esto sea Kingdom Hearts, sino más bien, un juego de plataformas y acción que huele a generaciones pasadas, para bien o para mal.
Aquí me encuentro, otra vez, evacuando el Pillar of Autumn para acabar estrellándome con la cápsula de escape y empezar así a ir rescatando grupos de marines asediados por las fuerzas del Pacto. Es la tercera vez que paseo por los paradisíacos parajes de Halo en busca de compañeros, todos tan tontos como útiles, mientras conducimos a toda velocidad dando alguna que otra vuelta de campana croquetera innecesaria con nuestro Warthog. Sí, Halo esta de vuelta con este remake, y no son los gráficos tan solo lo que actualiza, sino también la nostalgia.
No me voy a andar con muchos rodeos: agosto viene flojo. A pesar de ello, hay algún título destacado al que le tengo bastantes ganas, y alguna joya oculta de las que siempre me gusta meter. También hay, dicho sea de paso, algunas ausencias importantes como la de Marvel Tokon: Fighting Souls, lo cual me aprovecha para recordar que esto no es una lista de lanzamientos al uso, sino una selección de los títulos que me gustaría jugar.
IO Interactive concentra su experiencia en un título de acción clásico, pero que se siente lo suficientemente fresco como para entrar a todos los públicos.