domingo, 20 de diciembre de 2015

Clock Tower II: The Struggle Within

Vamos con el juego propuesto por Thanatos en el último ¿A Qué Juego Quieres que Juegue?#10: Halloween Edition.


Hoy toca análisis injusto. Tenía bastantes esperanzas en Clock Tower -éste o cualquier otro-, y desde luego noté esa sensación de juego de culto casi desde el primer minuto, pero se me echaron encima un par de mis últimos males videojueguiles.

Primero, que de alguna manera estoy perdiendo esa perspectiva que siempre tenía que me permitía jugar a cualquier juego de cualquier época y ser capaz de contextualizarlo y valorarlo en su justa medida. Se me hizo tremendamente cuesta arriba un juego que tiene un ritmo propio que hay que saber llevar, y yo no supe. Demasiado lento, con animaciones fluidas pero lentas -muchos cuadros para cada animación- y una búsqueda del realismo que acaba por influir en la jugabilidad.

Segundo, que estoy en plena crisis con el género y me habéis colado tres juegos -de cuatro- que tienen mucho que ver con aventuras gráficas de puntero. Fran Bow y Call of Cthulhu: Shadow of the Comet son puras aventuras gráficas, y Clock Tower puede no serlo, pero su manejo con puntero lo convierte en una especie de híbrido. Es un survival horror con la jugabilidad de una aventura gráfica.

Así que no estoy diciendo que el juego sea malo, estoy diciendo que no tenía yo el chichi para farolillos.


Si nos metemos en materia, este Clock Tower propone varias cosas interesantes aunque ninguna de ellas me llegó a dar frutos. Historia interesante con una especie de de duplicidad del personaje principal, desarrollo casi cinematográfico o inclusión de numerosos finales. Jugablemente sigue la típica estructura de encontrar la siguiente llave para la siguiente puerta cerrada, y tiene momentos de acción que son imagen de marca de la saga en donde tendremos que encontrar un objeto con el que defendernos y atacar a nuestros oponentes antes de que llegue nuestro final.

Esto último estaría bien de no ser porque le falta magia. Puedes, por ejemplo, entrar en un servicio a defenderte del enemigo de turno con una escoba que hay allí, salir vivo del duelo y atraer al siguiente enemigo al miso sitio para repetir la misma acción. Pude hacer esto unas tres o cuatro veces seguidas. Además, hay otras partes extrañas como tiroteos al más puro estilo shooter de railes que te sacan de la ambientación. Cosas que esperarías más fácilmente en un Resident Evil de turno. No era lo que esperaba.

La matanza de escoba mencionada

Así que entre que el tiempo le pasó factura, que probablemente yo tampoco he sabido contextualizarlo como debía y que jugablemente nunca me sentí cómodo no puedo decir que me queden muchas ganas de darle a la saga en su conjunto.


No hay comentarios :

Publicar un comentario