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27 abr 2012

The World Ends with You


No podía retrasarlo más. Hace ya muchas semanas que terminé The World Ends with You, y no ha sido hasta hoy cuando me he decidido a hablar de él. Un juego que sin duda es de lo mejor que existe en el catálogo de DS, y personalmente uno de los mejores juegos a los que nunca he jugado.

De alguna manera me siento culpable por haber hablado en este bloJ tantas veces de la DS y que casi todas ellas sea para criticar los juegos rellenadores de catálogo que tiene. Quitando el Phoenix Wright y las pequeñas pinceladas que di sobre Flower, Sun and Rain, todo lo demás han sido multianálisis donde parece que le tengo manía a una de las mejores consolas que han visto la luz. Nada más lejos de la realidad, y The World Ends with You es el mejor ejemplo de ello (aunque bueno, Fower, Sun and Rain también lo puse por las nubes).


Soy de la poca gente a la que le gustaron ambos Kingdom Hearts. No, no digo que a la gente no le guste, digo que me gustó a mí, sin mayor recalco, cuando lo normal es adorarlo u odiarlo. The World Ends with You es la creación del equipo de Kingdom Hearts para la DS. Es un juego bastante desconocido por Europa, aunque gracias a las desinteresadas traducciones de la gente el juego ha llegado a más gente. Estamos ante un juego de rol (JRPG para precisar más) bastante atípico, donde todo es nuevo e innovador en un mundo cansado de ver como los Final Fantasy van a llegar a usar la M entre sus números romanos.

El amoroso póster de Deus Ex: Human Revolution

Pero últimamente innovar supone fracasar. Son pocos los juegos que, partiendo de una base nula, han triunfado. TWEWY es perfecto, o casi perfecto. Los gráficos, la música y sobre todo la jugabilidad son sobresalientes, y hacen mejor una historia un poco renqueante, único punto flojo del juego. Lo que hace TWEWY uno de los mejores juegos a los que jamás he jugado es que es divertido hasta decir basta. Lo completé absolutamente, consiguiendo el rango de estrella en todos lados. Todos los objetos, todos los pins, todos los puntos del ranking ESP y 10.000 batallas para conseguir el iconito de la estrellita en la partida guardada. Esto, que suena un poco peñazo, en TWEWY es muy divertido, y en la burrada de horas que le eché (unas 180) jamás sentí que estaba perdiendo el tiempo tediosamente. Me divertí en cada momento del juego, y conseguir eso durante tantas horas es maravilloso.

Bueno, es un poco incierto eso porque me costó arrancarme con él. Al principio tuve un parón importante con él porque la historia no me atraía mucho. Era curiosa, sí, pero no era todo lo sobresaliente que esperaba. Por supuesto es bastante confusa, como los japoneses lo saben hacer, y los personajes estaban bien, pero todo era demasiado… emo. Neku lleva sus cantosos auriculares con el objetivo de no escuchar a nadie, aislarse del mundo y vivir consigo mismo. Aunque el mensaje es precisamente lo contrario al principio no podemos quitarnos de la cabeza ese sentimiento. Luego, una vez que terminas el juego y desbloqueas un capítulo especial terminas amando a los desarrolladores por reírse de todo ese tipo de cosas.

"I don't get people"

En cualquier caso, Neku es un gran personaje, pero al principio nos parece simplemente un clon de Sora (con problemas para encontrar una talla de zapatillas XXL, ya sabéis). Su acompañante y protagonista femenina de la historia, Shiki, no es que sea gran cosa, y no es hasta que aparece Joshua cuando empezamos a sentir un interés mayor por historia. Una historia que está muy bien acompañada por la música de Takeharu Ishimoto, y que es de esas bandas sonoras que es aconsejable tener por muy nipona que sea. El sonido tampoco desmerece, con continuos gritos de los personajes cada vez que ejecutan una acción. Los gráficos son muy originales, como todo lo del juego, y no se me ocurre ni un solo juego al que hacer referencia para compararlo.

Nora, Seku, como sea

Lo dicho, la jugabilidad es la pera. Tanto en el juego en general como los combates. Nos movemos por Shibuya, y vamos recorriéndola participando en una especie de juego que nos permite recuperar nuestra vida. Nos encontramos en una especie de limbo mientras tratamos de recordar qué fue lo que nos pasó y nos llevó a esa situación. Los ruido son los enemigos a batir, extrañas criaturas que se van volviendo más poderosas conforme avanzamos en la partida. TWEWY muestra una recreación de Shibuya y de la cultura japonesa actual, su moda (muy importante), su música y la forma en la que se mueve. Nos encontraremos con el mítico cruce con su edificio 109 (aquí 104), la estatua de Hachiko o incluso cosas más cotidianas como los Starbucks.

Las batallas son tan buenas como difícil es transmitirlas por escrito. Luchamos a doble pantalla e iremos combatiendo con un compañero distinto conforme avanzamos en la historia. Cada compañero tiene distintas habilidades y distintas formas de pelea. Al principio parece una locura, pero luego dominamos los tres estilos de batalla a los que tendremos que someternos. Manejaremos a Neku durante toda la historia con el lápiz táctil peleando en la pantalla de abajo, mientras que con la cruceta controlamos a nuestro compañero de la pantalla superior. Se libran dos combates simultáneos. Los controles de Neku van mucho más allá de aporrear la pantalla aleatoriamente, y contaremos con pins que determinarán los ataques de Neku en todo momento.

Pues sencillo

Los pins son imprescindibles para continuar satisfactoriamente. Dichos pins evolucionan, como los pokémon o algo asi, y lo hacen de varias maneras distintas. Luchando con ellos, mediante la comunicación por infrarrojos y, la más sorprendente de todas, apagando la consola. Mientras tenemos la consola apagada los pins evolucionan de una manera distinta, dando lugar a pins distintos a los que tendríamos si los evolucionamos durante el combate. Conseguir todos los pins es muy divertido, y pronto le pillas el truco a lo de permitir que evolucionen con la pantalla apagada o durante el combate. Los pins marcan las acciones de Neku en combate. Hay pins de apoyo, que mejoran nuestras características, pins que solo sirven para curarte y pins que se usan para la batalla. Aquí las posibilidades son muy grandes, porque se usan todas las características de la DS. Dependiendo del pin que tengamos, tendremos que tocar al enemigo, arrastrar el stylus por la pantalla, mantener presionado a Neku, soplar por el micrófono… y casi cualquier acción que se te pueda ocurrir. Teniendo en cuenta las posibilidades que hay con el stylus y que encima hemos de controlar con la cruceta a nuestro personaje en la pantalla superior da la impresión de que todo es apocalípticamente caótico. Es cierto que a veces los pins no responden perfectamente, pero con su variedad y disposición es normal que algo así ocurra.

¿Alguien me regala una réplica de todos?

Tengo la sensación de que me dejo un millón de cosas, pero eso no hace más que acentuar lo buen juego que TWEWY es. Puede que la historia no me haya gustado tanto, y que es una pieza muy importante de un juego, pero es que todo lo demás supera la matrícula de honor. TWEWY, o de cómo sobrevivir en plena crisis de los JRPG.


PUNTUACIÓN
9.5