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25 abr 2026

REPLACED PAGA LOS PLATOS ROTOS - ANÁLISIS

 

Me gustaría no daros el topicazo, pero por intentar evitarlo al final va a ser más incómodo no hacerlo que soltarlo ya: Replaced es un bonito envoltorio y prácticamente nada más, en un género ya de por sí falto de creatividad desde hace varios años. Reconozco que el análisis que tenéis ante vosotros es especialmente duro, y que Replaced no es tan mal juego como quizá vaya a parecer por mis palabras, pero al hastío de su propuesta jugable se le une mi propio hartazgo con el género, incapaz de ofrecer algo distinto y verdaderamente memorable desde hace tanto tiempo.




Si el género se repite más que la morcilla, yo también lo hago, así que me toca volver a mandaros al listado completo de análisis para que busquéis cualquier juego medianamente reciente de scroll horizontal metido en el submundo de las llamadas 2.5D para leer lo de siempre. Hay juegos que parecen ser conscientes de esto, y que no consiguen aportar nada pero parecen tener cierta preocupación por no aburrir tanto al jugador con empujes de cajas, plataformas estereotipadas y pasajes de sigilo de dejarte la espalda en la hierba alta para que no te pille el dron de turno que marca perfectamente la zona que está escaneando para que puedas evitarla. En Sad Cat Studios no parece que hayan jugado los suficientes juegos del género, porque han decidido poblar Replaced de partes tediosas donde mover cajas pesadas o transportar baterías no solo está a la orden del día, sino que también se hace a través de largos pasillos donde uno se llega a cuestionar si de verdad está haciendo lo correcto, incrédulo ante tal decisión de diseño.




El combate es lo único que podemos salvar de Replaced, al menos desde el punto de vista de la jugabilidad. Han conseguido transportar las sensaciones de la saga Batman: Arkham, que para mí sigue en la cúspide en cuanto a sistema de combate, a un juego en dos dimensiones -2.5D si lo preferís-. Es algo mucho más simplificado, desde luego, pero tiene lo necesario como para incorporar las suficientes ideas y mecánicas para que el sistema sea lo único que echa gasolina al motor del juego. No es, ni mucho menos, un trabajo tan fino como el que hizo Rocksteady Studios en su aclamada saga del caballero oscuro, y en el fondo me pasé más tiempo pensando en lo mucho que me gustaron sus juegos antes que en lo que estaba disfrutando los combates de Replaced. Sea como fuere, todo lo que hay entre medias son secciones aburridas en su mayoría, donde tan solo estaba esperando con ganas llegar al siguiente combate, incluso cuando considero que se acaba desvirtuando un poco. Eso sí, el juego parece casi una parodia cuando prácticamente todos los enfrentamientos se producen a raíz de caer por accidente en una trampilla. La primera vale, la segunda también, la décima no.




En relación al combate, hay que decir que muchas veces se mueve en la confusión, no quedando claro si los enemigos que esperan su turno en segundo plano están formando parte ya de la pelea o no. Tampoco ayudan los escenarios oscuros, de luces parpadeantes o la apuesta por contrastes tan marcados. No vengo a quejarme, ni mucho menos, de cómo se ve Replaced en los combates. Sinceramente, aunque jugablemente los combates se vieron perjudicados, no me importó tanto si a cambio ganábamos en espectacularidad y sensaciones cinematográficas. Esta misma confusión se aplica a sus partes de plataformas, mostrando enormes imprecisiones, partes rompibles con picaresca del jugador y, en general, una demostración de cómo hacer confuso algo sumamente lineal. La mayoría de las veces saltaba hacia un sitio no porque quisiera llegar a un lado, sino porque no sabía dónde ir y la única opción era, simplemente, saltar a la derecha. Sí, sé que todo esto suena a que sin pintura amarilla o cornisas blanquecinas soy incapaz de jugar a un juego, pero creo que en Replaced no vas a encontrar un buen ejemplo de cómo adecuar el diseño visual a las necesidades básicas que exigen sus partes de plataformas. No es este, sin embargo, el principal problema de su parte plataformera, sino la tremenda lentitud de animaciones que acompaña a nuestro personaje en todo lo que hace. Al principio, esas animaciones solo te hacen agradecer a Jordan Mechner que se aventurara en 1989 a sacar un juego tan determinante para la industria como fue Prince of Persia, pero cuando llevas varias horas de lentas animaciones sin mucha justificación, de ver persecuciones supuestamente trepidantes donde nuestro personaje va a su ritmo o de inexplicables partes donde hay que ir dando saltos ante escaleras verticales, acaban desesperando a un jugador que no puede más que resoplar.


Replaced es un juego largo, que además se hace largo. Las lentas animaciones en las que nos acabamos de parar, el transporte de cajas/baterías durante largos ratos, largos textos unidos a coleccionables, misiones secundarias -no obligatorias, aquí se salvan- de ida y vuelta sin más chicha y, lo más grave, diálogos que no están doblados pero que no se pueden pasar, rompiendo los ritmos de muchas conversaciones importantes. Al final, lo que tenemos es un juego que pierde el respeto al tiempo del jugador, y que ha sido extendido artificialmente para superar la cifra de diez horas en un título que, haciendo lo mismo, podría haber durado cinco, quedando un mucho mejor recuerdo.




El aspecto visual ha sido uno de los grandes reclamos de Replaced. Desde que vimos aquel anuncio del desaparecido The Last Night (Odd Tales), no sentíamos que se retrasaban juegos, sino más bien ambientaciones y apuestas técnicas. Replaced también sufrió sus retrasos, y se hizo de rogar, y ahora que lo tenemos, el resultado está, honestamente, a la altura de lo esperado, pero a la misma vez no puedo evitar reconocer que mis ojos se acostumbraron demasiado rápido. Quizá esa ejecución tan simple me transportó a un estado de ánimo inadecuado para apreciar todo el conjunto, pero el juego me fue perdiendo espectacularidad cuando empezó a apostar demasiado por fábricas abandonadas y conductos de ventilación de los de ir en cuclillas todo el rato. También me chocó lo imponente de sus escenarios, sobre todo a través de su iluminación y esa sensación de ciudad en miniatura que se siente, pero a la misma vez lo soso visualmente que es su protagonista y algunos de los personajes, ofreciendo una experiencia pixelada muy inferior a lo que esperaba. De tirón de orejas, por otra parte, que no existan animaciones ni de correr ni de sprint que ayuden a la inmersión, abrazando siempre un trote estándar que no te permite disfrutar de los escenarios mientras los vas recorriendo a tu ritmo, obligándote a pegar arrancadas e intercalarlo con parones si quieres avanzar visualizando los fondos. Para que nos entendamos, es un juego que debería jugarse con el stick izquierdo del mando, pero que se acaba jugando igualmente con la cruceta.




Supongo que solo me queda decir que Replaced me ha decepcionado incluso cuando no esperaba mucho de él. Cumple como juego bonito, pero su alargada duración y su diseño de juego lo convierten en una experiencia no solo larga, sino también pesada. No era su objetivo revolucionar el género, pero la sensación que tengo es la de haberse quedado lejos de todos los que llegaron antes que él, incluso cuando eran menos ambiciosos en su propuesta.




Jugado en PC a través de la suscripción a Xbox Gamepass Ultimate.

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