lunes, 15 de octubre de 2018

Stories: The Path of Destinies

Spearhead Games lanzaba en 2016 un hack and slash con personalidad, pero sobre todo con la peculiaridad de haber adaptado los famosos libros de "crea tu propia aventura" a su producto. Hoy vemos Stories: The Path of Destinies desde un prisma distinto.



Y con lo de "prisma distinto" no estoy vendiendo humo, porque la vida me ha venido así y ha dado la casualidad de que, por motivos de cumplir con las fechas de las compañías, tuve que jugar a Omensight antes de jugar a Stories. El análisis de Omensight dejó claro que, de lo que llevamos de año, me parece uno de los mejores juegos que han salido, y en dicho análisis también se dejaba claro que "puede que muchas de las virtudes que le voy a endosar a Omensight vengan de su antecesor". El análisis de este Stories ha venido condicionado un poco por mi contexto, y lo que tenéis delante no es sólo la valoración de Stories, también tenéis una pequeña extensión del propio análisis de Omensight.

"Crera tu propia aventura". La verdad es que de pequeño nunca tuve un libro así pero me hubiera encantado, porque de mayor así ha sido. Libros donde, al llegar a determinada situación se te dan a elegir varias opciones: "si quieres ir hacia el norte ve a la página 10, si quieres ir al sur ve a la página 37". Eso hacía que fueras protagonista de tu propia historia, y además extendiera la vida útil permitiéndote revivir el libro desde otros puntos. Al final todo acaba perdiendo la lógica de un libro, pero igualmente es un entretenimiento demasiado irresistible.

Los videojuegos llevan haciendo esto ya varios años. No tan explicitamente pero sí en su concepto. Juegos donde la toma de decisiones toma más protagonismo que la propia jugabilidad y que heredan una evolución de la aventura gráfica de puntero junto con las aventuras conversacionales de texto. Hacer X o Y llevará a consecuencias bien distintas, o por lo menos es la idea ya que todo sigue siendo a día de hoy bastante utópico.


Stories mezcla todo esto en formato de "crea tu propia aventura". Cada episodio terminará con una decisión que tendremos que tomar y que nos llevará a un desenlace distinto. Para potenciar todo esto la historia se inicia con un libro mágico donde nuestro protagonista puede revivir constantemente cada uno de los episodios con la información que ha adquirido en su aventura previa. Si alguien te traiciona o tiene algún plan en secreto será revelado, y en la siguiente vuelta ya serás consciente de todo. En total, si mal no recuerdo, Stories ofrece tres verdades auténticas que debemos descubrir para poder acceder al final soñado.


Todo lo que hay entre medias es la aventura como tal, que desembocará en, nada más y nada menos que 24 finales posibles al ir entrelazando decisiones. Cada partida durará menos de una hora, por lo que el juego incita a descubrir cuantos más finales mejor, siendo necesarios tres de ellos como mínimo para poder desbloquear el final verdadero -aunque ya tienes que tener buena suerte e instinto para dar con los tres inmediatamente.

El problema de todo esto salta a la vista. Aunque Stories tiene un sistema de combate bastante reconfortante y esconde ciertos secretos, nadie en su sano juicio va a tener la paciencia necesaria como para jugar al juego 24 veces seguidas y desbloquear así el libro en su totalidad. No sólo esas 24 veces, probablemente alguna extra porque, a menos que te hagas un esquema, repetirás rutas. Tampoco es que el juego te inste a completarlo. Estáis leyendo a alguien que completa cuantos más juegos puede mejor, y jamás se planteó sacar todos los finales. Es más, mientras escribo estas líneas sólo el 0'8 % de los que han jugado Stories se han dedicado a tal ardua tarea. Así que, una vez te has dado cuenta del fallo -no es muy difícil-, Stories se te desploma y realmente lo que te queda es un buen juego de una duración muy escasa, con una idea bien traída pero con una ejecución que suena mejor en tu cabeza que sobre el papel.

Stories cuenta con 24 finales que no te matarás por desbloquear

Y aquí es donde entra Omensight, que efectivamente es una revisión de esta idea. Sí, Omensight también es repetitivo, pero muy lejos de los niveles de repetición que tiene este Stories. Es un paso evolutivo lógico y bien dado, pero todavía tengo la sensación de que queda dar más pasos antes de dar con la fórmula, y también pienso que Spearhead Games empezará a hacer otras cosas antes de seguir intentando buscar su Santo Grial. No sé si jugar ahora a Stories hace mejor juego a Omensight, probablemente sí, pero sí que estoy convencido de que Omensight convierte en peor juego a Stories.

Quizá visto desde la lógica del tiempo todo hubiera tenido más sentido. A día de hoy Stories es un buen juego pero que sólo recomiendo pasarse y alcanzar ese final auténtico que mencionaba, pero poco más. Con Omensight en cambio recomiendo degustarlo y saborearlo en su totalidad. Quién sabe si un tercer juego revertiría papeles y virtudes.


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