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21 ago 2014

16 jun 2013

Dark Fall II: Lights Out

Sinceridad ante todo, hacía mucho tiempo que no jugaba a un juego tan malo y sobre todo aburrido. Podéis comprobar en lo que escribí sobre Dark Fall: The Journal que no las tenía todas conmigo sobre el juego, pero este Dark Fall II: Lights Out es un despropósito demasiado descabezado.


El juego es muy similar al anterior, por lo que no me extenderé mucho. Una aventura gráfica en primera persona con nuevamente Jonathan Boakes como principal responsable. Esta vez la historia transcurre en diferentes épocas y todas relacionadas con un misterio en torno a un faro donde al parecer desaparecen personas. Pronto nos veremos metidos en una historia de fantasmas que incluye hasta viajes en el tiempo, pero el escenario no va más allá de lo que es el faro.

Puede sonar atractivo pero no lo es, y más allá de las pocas virtudes que puedes encontrar son varios los motivos por los que debes huir de esta segunda entrega de la saga. El primero de ellos es que es muy corto. Tan sumamente corto que no hace falta ni grabar para conseguírselo. Si quitas esas partes en las que deambulas sin saber qué hacer (que son muchas) el juego puede durar unas tres horas o menos. Esto por supuesto es un mal bastante menor comparado con otras cosas.

Al principio hay un amago de ambientación

Y es que la madre de todos los males del juego viene a ser su elevada dificultad. En Dark Fall: The Journal más o menos podías orientarte y tenías un objetivo. Aquí estarás muy perdido y las posibilidades son demasiado amplias al existir diferentes épocas de un mismo escenario. No es una dificultad elevada sin más, que eso es razonable, es simplemente que el juego está muy mal planteado. Tiene su encanto por otra parte jugar a un juego así donde básicamente no te dan ninguna pista, pero no es nada motivador en ningún momento. Recuerdo la primera parte como un juego muy duro, pero siempre estaba excusado por el hecho de que Jonathan Boakes hizo su juego para los que le rodeaban y poco más, y no con fines comerciales, o eso tengo entendido. Tan elevada era su dificultad que junto al juego entregaba una guía. En Lights Out en cambio Jonathan Boakes era sabedor de que el juego iba a salir a la luz para todo el mundo, pero la dificultad es incluso todavía superior.

Los puzzles son bien difíciles

Es de miedo en teoría, pero por supuesto no lo da. Hay que decir a su favor que no pretende darlo, simplemente escucharás fantasmas y susurros casi continuamente pero no tiene nada que ver con la fabulosa tensión que podías llegar a tener jugando a Scratches. Teniendo en cuenta que el primer Dark Fall me gustó más bien poco y que este me ha parecido de lo peor no sé qué me motiva a jugar a su tercera parte final. Añadidle más negatividad a mi puntuación por el hecho de que no es un género en el que me encuentre yo muy cómodo.

PUNTUACIÓN
3

3 nov 2012

Dark Fall: The Journal

Dark Fall, posteriormente conocido como Dark Fall: The Journal por las secuelas que le vinieron, es un juego independiente lanzado en 2002 por XXv Productions conocida hoy como Darkling Room. Compañía británica especializada en el noble mundo de las aventuras point and click en primera persona, y con una temática muy concreta donde el horror es protagonista.


El primer juego que se me vino a la mente al jugarlo era, como no podía ser de otra manera, el Scratches que todavía tengo reciente en la mente. Dark Fall tiene una historia atrayente pero a la vez un tanto clásica de fantasmas que fue ideada por Jonathan Boakes, responsable del juego y que se encargó de distribuirlo entre sus familiares y amigos hasta que The Adventure Company le compró el chollo. El juego fue un éxito, siempre hablando claro de los círculos donde se movió.

Para que os hagáis una idea, el juego transcurre principalmente en el hotel que está pegando a las vías del tren y la estación de una pequeña localidad. Todos los residentes del mismo han dejado impregnada su "esencia" allí, y todos se han visto involucrados en varios asuntos. Podemos decir, sin caer en barbaridad alguna, que se parece y bastante al Hotel Dusk o al Last Window. Imaginad un juego de esa saga donde todos los residentes son fantasmas que se dedican a susurrarte todo el rato y que guardan varios secretos que tendrás que descubrir.

Nuestro objetivo empieza a ser más o menos claro cuando descubrimos, al ir resolviendo puzles, unas palabras que suenan a Cthulhu Fhtagn siempre. Palabras que debemos usar para, de alguna forma, liberar las almas que permanecen en el hotel. El juego no tiene nada más, y una vez descubramos estas palabras y sepamos dónde usarlas lo habremos terminado. Por supuesto, conseguir estas palabras no va a ser fácil, de hecho, muchas veces se nos hace absolutamente imposible. Cada una de ellas esconde un puzle por el que debemos pasar, de una dificultad bastante considerable, con el único fin de memorizarlas y gritarlas en determinado momento (el final, vamos) en el orden correcto.


Si hablaba de Scratches como un juego difícil, Dark Fall sin duda lo es más, pero a su manera. Scratches lo era porque todo era demasiado aleatorio. Muchas veces no podías seguir avanzando en el juego porque tenías que ir a hacer una llamada de teléfono, o tenías que volver a cierta habitación para que ocurrieran eventos de la historia. En Dark Fall no pasan esas cosas, se pone a tu disposición todo el hotel con todos sus enigmas desde el comienzo para que los resuelvas uno por uno, pero su dificultad es muchas veces pasmosa. Es más, exige tener ciertos conocimientos de varias cosas para poder conseguírselo, como saber leer pentagramas y cosas así, por lo que recomiendo que pongan en el juego, entre los requisitos mínimos de PC, el conocimiento de diversas cosas que a lo largo de la aventura nos son fundamentales.

Hay mucho texto, y mucho jaleo en las habitaciones. Quiero decir, la solución del puzle de una habitación no tiene porqué estar en esa habitación. Ni siquiera en el mismo piso. Vas a darte muchos paseos o acudir directamente a una guía para solucionar los puzles. Prueba de que la dificultad es muy elevada es que las primeras copias distribuidas por Jonathan Boakes incluían una guía del juego, la cual fue retirada cuando The Adventure Company se hizo con el poder.

Uno de nuestros aparatos me recordó a La Habitación del Niño (2006)

En Dark Fall estás completamente solo rodeado de fantasmas, ruidos y susurros provenientes del más allá. Ni siquiera los fantasmas tienen forma, son meras luces que aparecen de vez en cuando, por lo que miedo como tal no da. Hay tensión, eso sí, sobre todo cuando se encienden y apagan luces o cuando se ven diversas sombras. En cualquier caso, si buscáis miedo como tal no lo vais a encontrar, al menos en esta primera parte, porque tiene pinta de que en los dos juegos posteriores editados se han volcado más en el terror, o al menos eso creo.

Tendremos que lidiar con aparatos de tecnología "cazafantasma" de uno de los residentes que estuvo estudiando lo que ocurría ahí. Veremos cámaras a lo Paranormal Activity con sillas en el aire, sombras en fotografías y un puñado de psicofonías, que siempre es lo que más miedo me da. Aparatos que se encienden y demás trucos fantasmales típicos que aquí sin embargo están bastante bien integrados. Sin embargo, muchos de estos efectos no son muy necesarios para la historia. Con esto quiero decir que es fácil perdérselos, ya que hay muchísima información absolutamente inútil para la resolución de los puzles.

Cada residente tiene su propia historia detrás

No es un juego que se complique mucho la vida, sin embargo, a veces cuesta encontrar esos lugares en los que poder interactuar. Controles relativamente toscos para un juego así, cosa que también padecía Scratches pero en un nivel menor. Sin embargo, teniendo en cuenta el género donde se mueve, no hablamos de un mal cualquiera. Por mucho que tengas buen ojo pasarás por alto cosas con las que interactuar por el mero hecho de que no está del todo bien programado. También está el hecho de que tienes que tragarte enteras muchas animaciones sin opción a salir, y hay algunas verdaderamente lentas que duran más de veinte segundos, incluyendo fenómenos paranormales que vuelven a suceder simplemente por el hecho de pasar por el mismo sitio varias veces.

Y no me gusta nunca destacar algo tan concreto de un juego, pero lo mejor, sin lugar a dudas, la ouija, donde tendremos que hacer preguntas escritas por nosotros mismos. Nada de elegir la línea de diálogo como en el 99'9%. Esto también ocurre en determinadas conversaciones con fantasmas, e incluso a la hora de citar las palabras que liberen el encantamiento.

Un juego difícil al que probablemente merezca la pena jugar antes de empezar con el resto, pero que como juego aislado no merece tanto la pena. Asesinado por su propia dificultad. Quizá Jonathan Boakes no tenía en mente alcanzar un público tan mayoritario y se centró en las posibilidades de aquellos que pensaba que lo iban a jugar. En cualquier caso, goza de ciertos puntos a su favor. Habrá que echarle un ojo al resto, ya creados desde otra situación y con otras miras.

No pasaba nada por dar una mano de pintura

PUNTUACIÓN
5