miércoles, 4 de diciembre de 2019

CALL OF DUTY: MODERN WARFARE - RECONQUISTANDO BANDERAS

Infinity Ward se cansó de ser el meme más rentable del mundo.



Porque hay veces que tienes que parar. Por mucho que los billetes te lluevan, por mucho que tu saga esté dando a Activision cantidades inhumanas de dinero, las críticas y las sensaciones eran negativas desde hacía tiempo. Es un punto al que se llega cuando has explotado y estrujado tu franquicia hasta llevarla a la casi prostitución. Le pasó a Ubisoft con Assassin's Creed y se sacaron de la chistera Origins, uno de los grandes juegos de la generación, y le ha pasado a Activision, solo que ésta no ha pasado por ese periodo de reflexión que suele acompañar a estas decisiones.

Modern Warfare es el mejor Call of Duty desde, probablemente, Modern Warfare 2, y os lo está diciendo alguien que disfruta bastante este tipo de juegos, sin ser un consumidor habitual. Juegos que nunca llegué a disfrutar en su esplendor, y con la campaña muchas veces como único atractivo. Puedo deciros que este nuevo Modern Warfare me ha enganchado por completo, tanto la campaña como el online, cosa que pasa una de cada diez veces con un juego.


La campaña es especialmente dura. Si algo me gusta de juegos como Battlefield es que en todo momento se te está recordando que la guerra no es divertida, y busca un tipo de emociones muy concretas que giran en torno a eso. Call of Duty parecía a veces recrearse en la guerra, en el patriotismo y en lo "emocionante" que es un conflicto bélico. Por mucha frase trascendental que apareciera en cada pantalla de carga, la sensación es que Call of Duty no tenía un discurso de demasiada moralidad cuando lanzaba sus juegos, mientras que a Battlefiled sí que parecía preocuparle la percepción del jugador ante temas extremadamente delicados. Modern Warfare 2019 cambia esto mediante la humanización de los personajes y sus sentimientos, y mediante presentar una estructura atípica que se centra en diversas situaciones por encima de conflictos directos.

Ya sabéis lo que se dice, las guerras no se ganan con grandes batallas en campos abiertos donde se despliega todo el arsenal, sino en operaciones nocturnas de infiltración. Call of Duty apuesta por todo esto, por cambiar el trascurso de una guerra con dos o tres disparos, por ofrecerte un montón de escenas escriptadas que se apoyan en el mayor fetiche de COD, es decir, Pripyat en Call of Duty 4: Modern Warfare. Pequeñas partes de minijuegos que recuerdan a otros juegos y que aportan gran variedad a un  juego que tiene tiroteos, sin duda, pero que los minimiza bastante. Probablemente sea el Call of Duty donde menos dispares, a lo largo de una de las campañas más largas -sin perder el sentido- que recuerdo.

Se intenta contar bien la historia, pero lo cierto es que yo siempre me disipo en este tipo de historias militares, y aunque Modern Warfare se esfuerza no ha llegado a tener, por ejemplo, el mismo interés que suscitaban en mi las historias de guerra de los Battlefield más recientes. Pequeñas historias que se centraban en lo micro por delante de la visión macro de un conflicto bélico. Pequeñas historias que, al fin y al cabo, no iban sobre la guerra sino sobre personas.


El online es lo que definitivamente destaca en Modern Warfare. A los modos clásicos se unen otros tiroteos 2vs2 y operaciones a gran escala con vehículos que cláramente intentan arrebatarle la antorcha a Battlefield, cosa que no consigue. Sin embargo, reina en el enfrentamiento directo, en el 1 contra 1, ofreciendo esa sensación de vulnerabilidad a la vez que te facilita rachas asesinas, lo cual se traduce en una combinación de simulación y arcade -más de lo segundo- más que interesante y tremendamente adictiva. Enorme movilidad, interfaz bastante amigable sin ser una revolución, gran personalización de armas y estilos de juego. Un multijugador bien llevado al que le falla un poco el matchmaking, como suele pasar en este tipo de juegos.


Más allá de eso, Modern Warfare tiene tal variedad de modos que es difícil cansarse. Un maravilloso modo de baja confirmada anti-camperos, buscar y destruir para los herederos del Counter, mapas clásicos de dominio, todos contra todos, equipos, cuarteles, punto caliente, modos realistas con variantes como visión nocturna... creo que es el FPS más variado en cuanto a modos que he visto nunca, y a la misma vez, el más jugado en el sentido de que siempre hay partida para cada modo -supongo que esto irá cambiando con el tiempo-. Además, aunque Activision ya ha hablado de Modern Warfare 2, parece especialmente dedicada a darle soporte a esta primera entrega, con actualizaciones muy frecuentes que añaden nuevos mapas y contenido.


Modern Warfare tiene sus fallos. Puede que en el fondo sea el mismo juego. Puede que sigas viendo las imágenes que acompañan este texto y siga pareciéndote que es difícil diferenciar éste de otros Call of Duty, pero está muy bien hecho y el lavado de cara de la franquicia ha sido gigantesco. Es un juego que aprovecha el momento, un momento donde por alguna extraña razón había ganas de que saliera un Call of Duty sin excentricidades, y vaya si lo han conseguido.


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