sábado, 14 de septiembre de 2019

DARK SOULS II - ¿QUÉ ES DARK SOULS?

La oveja negra de From Software. Para todo, para todos.




A veces nos cuesta identificar la figura del director en algunos juegos. El creador, el máximo exponente y el que toma las decisiones finales. Parece que repetimos nombres por inercia, sin darle un verdadero valor a su trabajo. "El juego de Hidetaka Miyazaki", sin más, sin pararnos a entender lo que eso supone ni la importancia que tiene. Sí, probablemente en la mayoría de los casos el mérito que atribuimos a nombres directos en videojuegos está mal repartido, y son otros los que deberían llevarse los elogios. No parece ser el caso de los juegos de Hidetaka Miyazaki.

Porque esto es como en el fútbol: el medio centro defensivo se valora más cuando no está que cuando está.

Basta con ver Dark Souls II para darse cuenta de todo esto. Miyazaki, director de Demon's Souls, Dark Souls, Bloodborne, Dark Souls III y Sekiro: Shadows Die Twice. Las obras maestras de From Software con Miyazaki como director, mientras que Dark Souls II se ha convertido en la oveja negra por méritos propios teniendo a Miyazaki no de director, sino de un mero supervisor, cosa que suena a que le llamaban mientras él estaba de vacaciones.

Hidetaka Miyazaki, el asesino masivo con más muertes a sus espaldas de la historia de la humanidad

Dark Souls II está considerado por la mayoría del público como el peor Dark Souls y el peor juego de From Software. Yo voy a mi ritmo y sólo puedo hablaros de los juegos cuyos análisis aparecen en El BloJ, pero huele a que estoy muy de acuerdo con esa línea de pensamiento. Un juego que, sin ser malo, no ha entendido lo que es Dark Souls.

No era fácil sacar un juego que estuviera a la altura después del pelotazo del primer Dark Souls. Aquel juego jugaba con su condición de casi anónimo, poniendo sobre aviso a los que habían jugado a Demon's Souls, que no fueron desde luego una barbaridad. Dark Souls II se sabía famoso desde antes de su lanzamiento, y gestionar esa fama no suele ser fácil ni acaba saliendo bien. Es por ello que tenemos este juego tan irregular, tan necesitado de esencia Miyazaki. El juego que dirías que ha hecho alguien con dinero, pero ajeno completamente al estudio creador del Dark Souls original.


Dark Souls: el juego más difícil. Cuántas veces no habrás oído eso y cuántas veces no lo habrás negado. Sí, un juego difícil, pero tremendamente justo, donde morir y aprender es parte del juego. Donde aceptar que vas a morir pero que hay enseñanza en cada una de las muertes y que esa última estocada sobre el boss de turno te otorgará satisfacción suficiente como para afrontar una docena de muertes más. Es un juego difícil, claro, pero es una dificultad bien hecha. No podemos aplicar nada de esto a Dark Souls II.

La secuela es una demostración de cómo hacer un juego difícil sin alma, un juego que en vez de castigar al jugador por el error se vuelve en un festival de odio y desprecio hacia el que está detrás de los mandos. La cantidad de muertes y situaciones injustas en Dark Souls II denotan un grave problema a la hora de entender qué es la franquicia, y la prueba de ello es que acabé mucho más desquiciado en Dark Souls II que en el primero a pesar de que morí muchísimo más en Dark Souls que en su secuela. Prepárate para enfrentarte a una gran cantidad de enemigos a la misma vez, incluyendo horribles batallas con bosses que incluyen enemigos pequeños. La sensación final es que muchos juegan Dark Souls y acaban rejugándolo un millar de veces porque los combates son satisfactorios, las peleas con los bosses son desafiantes pero justas y uno acaba sintiendo ese aprendizaje de From Software. Dark Souls II en cambio es un juego que la gente termina y casi olvida, y sin duda es mi consejo, porque no hay aprendizaje cuando la batalla depende de que los enemigos que acompañan al boss te molesten lo mínimo posible. No tiene nada de divertido atravesar una neblina y encontrarte tres barras de bosses más grandes que tu pantalla, ni luchar con enemigos que aparecen desde la nada por su invisibilidad, ni que el boss te esté esperando ya con el ataque precargado de manera que o lo sabes o recibes el primer golpe. Dark Souls II es dificultad por dificultad, sin un fin más allá de matarte.


Al final es lo de siempre, en un juego con pinceladas de RPG como éste basta con echar unas cuantas horas en cosechar puntos de experiencia que te permitan subir de nivel e intentar compensar las carencias que puedas tener, o mejorar tu equipo, aunque para eso te tocará enfrentarte a la mística de Dark Souls en general, capitaneada por un inventario opaco que no transmite apenas información, cosa que suele recibir elogios y a mí personalmente me saca de quicio.

Todo está relacionado. No soy un gran fan de Dark Souls, no me gusta tanto como le gusta a la gente a pesar de que entiendo la pasión por él. Considero que al juego/saga se le perdonan muchos errores por ser Dark Souls. "Esto es así y lo aceptamos como tal". La falta de un hilo argumental en favor del lore, que la gente directamente inventa, la mencionada ausencia de información que te obliga a probar cosas sin saber qué son para entenderlas, los menús arcaicos, la terrible fijación de objetivos que en Dark Souls II se hace todavía más cuesta arriba, la cámara casi de la época de PS2 que será motivo de un montón de muertes y hasta los infumables tiempos de carga, ascensores infinitos y recorridos vacíos que te toca hacer una vez has muerto y quieres volver a luchar contra el boss. Se ha instalado un pensamiento de "es que esto es Dark Souls y es así" cuando estamos hablando de fallos importantes como videojuego, como producto.

Tampoco es un juego muy imaginativo. A pesar de que hay un intento por ofrecer algo diferente en lugar de una secuela sin más, Dark Souls II tiene una grave falta de imaginación en bosses y situaciones. No hablo realmente en comparación con el primer Dark Souls, hablo de la propia evolución dentro del juego. El diseño es genial, no tengo ningún problema al respecto, pero tuve la sensación de que todos los bosses se mataban de la misma manera, y aunque siempre gusten creo que hay demasiados que no aportan nada. Lo que sí se mantiene intacto es el diseño del mapa, de nuevo un gran ejercicio de cómo hacer un mundo gigantesco con personalidad y sentido, aunque todavía por debajo del primero.


Como no podía ser de otra manera, acabé sintiendo ese masoquismo que te aporta Dark Souls incluso en este Dark Souls II que no hace las cosas bien. No puedo decir que no me haya gustado el juego. Es un juego difícil, injusto en demasiadas ocasiones, pero bueno igualmente. Eso sí, considero que es un mal Dark Souls como tanta otra gente, y la Scholar of the First Sin puede maquillar todo esto con una mejor distribución de enemigos y mucho más contenido, pero el núcleo de los problemas está intacto.

Cuando recuerdo el primer Dark Souls, o el maravilloso Sekiro -para mí, la excelencia de From Software-, me vienen a la mente momentos épicos y batallas ganadas con sufrimiento y esfuerzo. Cuando pienso en Dark Souls II, me vienen a la mente recuerdos de bosses llenos de minions y la sensación de que no he aprendido nada.

No sé qué es Dark Souls, pero sé que Dark Souls II no es Dark Souls.


6 comentarios :

  1. ¿Nada sobre el castillo rodeado de lava flotando sobre un molino?

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  2. Pues en mi caso, eres el primero que veo hablar mal de DS2.

    Y también me alegra saber que esas deficiencias que comentas no sean solo cosa mía. No he jugado al juego, pero cuando hablaba la gente del mismo, ensalzando cosas como lo obtuso del inventario o lo obtuso de cómo continuar, que al final requiere de guías sí o también, entre otras cosas, a mí lo que me parecía era un atraso, que encima me echaba para atrás, y no un punto positivo.

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    1. Pues sí, es lo que comento. A Dark Souls se le perdonan muchas cosas por ser Dark Souls, y en esta secuela todavía más.
      Por eso me gusta tanto Sekiro, porque no necesita de que el jugador haga un esfuerzo adicional para aceptar el juego y disfrutarlo en su totalidad.

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  3. He visto un poco de uno de los videos. Solo un poco porque el juego es tan oscuro que no se ve una mierda. Y sí, es un poco injusto que los enemigos salgan de la nada.
    A mi dame el cuphead y dejate de juegos oscuros y difíciles porque sí

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    1. Igual has pillado un vídeo especialmente oscuro :(
      Pues te adelanto que tengo vídeos preparados del Hagane, que ya lo he jugado/grabado ^^. Espero que te gusten más que los e grabado con todo mi amor xD.
      Gracias por verlo!

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