miércoles, 3 de junio de 2015

Need for Speed: Shift

El viraje de la saga Need for Speed hacia la simulación fue un derrape de estos que acaban pisando piano en el lado contrario tomando la curva demasiado abierta. No se sale del circuito, pero hay mil mejores formas de tomarlo.



Need for Speed: Shift acaba siendo más un coqueteo que una apuesta firme. Slightly Mad Studios (Shift 2: Unleashed, Test Drive: Ferrari Racing Legends) probablemente crearon el juego idóneo para aquellos que, cansados de tanto juego de carreras arcade, querían ponerse al volante de un juego de simulación total. Es un paso intermedio entre ambas cosas, perfecto para empezar a formarse pero siendo al fin y al cabo un clásico episodio de "ni chicha ni limoná".

Es una simulación muy personalizable. Más allá de la opción del cambio de marcha automático y manual que se lleva incluyendo mucho tiempo se nos ofrecen distintas opciones de manejo para ser más o menos guiados a lo largo de los circuitos. Desde un extremo en el que prácticamente ni jugamos de la asistencia que tenemos hasta otro donde verdaderamente la pericia y habilidad requerida van más allá de "acostumbrarse". Es necesario conocer los comportamientos del coche si vamos a jugar en el nivel máximo, pero si ya habéis lidiado con otros juegos de conducción cercana a la simulación es sin duda la opción que brilla más.

Bugatti Veyron <3

La línea de trazada es de las opciones más llamativas del juego. Una línea que últimamente figura en muchos juegos de carreras y que viene a ser una guía de cuándo correr y cuándo no. Al principio, y durante mucho tiempo, la vi con malos ojos, pero en algunos juegos como éste donde no hay sesiones de prueba ni sesiones clasificatorias viene a representar la información del circuito que un piloto profesional tiene siempre a mano. No es exactamente eso, pero funciona bien en según qué situaciones.

Es como digo una simulación moderada. Se te sanciona por tomar atajos -aunque la mayoría de veces importa tres cojones-, los daños en el coche acaban repercutiendo la jugabilidad -aunque ya tenemos que chocarnos veces para no jugar con comodidad-, los coches reaccionan tal y como reaccionarían en la vida real... pero todo está suavizado. Es como si no se atrevieran a dar el paso definitivo, lo cual me parece bien, pero puestos a intentar revitalizar una saga haber probado algo más tangible era una mejor opción, ya que no hay tantas diferencias con otros Need for Speed.


El juego tiene un desarrollo algo extraño. Iremos desbloqueando competiciones conforme vamos adquiriendo estrellas -básicamente ganando campeonatos- hasta llegar a la competición final. El problema es que no es un avance sucesivo, y podemos directamente completar todas las competiciones del Nivel 1 y saltar directamente a la fase final, donde la última carrera tan sólo nos proporcionará unos títulos de crédito.

Una decisión acertada es el factor de experiencia que tiene. El juego irá recompensándote con puntos -sistema metido por primera vez en Need for Speed: Underground- que definirá el perfil de tu piloto. Need for Speed: Shift divide tus acciones en agresivas y técnicas, por lo que al final tendrás el título de jugador técnico y habilidoso o el de sucio y marranero. Nótese que no hay un trato negativo por ello, y ambos están igual de presentes y son igual de válidos. El rebufo, adelantamientos antideportivos, derrapes, colisiones y sacar a rivales de pista te darán puntos tan útiles como tomar bien la curva, seguir la trazada, adelantar límpiamente o efectuar una salida perfecta.

A veces es mejor dejar que todos se ahostien en la siguiente curva y pasar saludando

El manejo en general es levemente mejorable. Si bien el juego responde bien ante temas de físicas referentes a conducción y derivados, la realidad es que no acaba siendo todo lo preciso que debería ser. Algunas partes requerirán de mucho tiempo para ser dominadas -ciertas curvas y el terrible modo drift-, pero en general hay un pequeño problema de input lag que acaba siendo algo apreciable en momentos muy determinados.

Gráficamente es soberbio. Los juegos de conducción llevan años en unos niveles de detalle que son estremecedores. Estamos hablando de un juego de 2009 y ya podéis ver en las capturas cómo de realista es la cosa. Una gozada.

Corvette, Mazda y Porsche siempre son mis primeras opciones

Hay que pegarle por supuesto el correspondiente palo a EA por el cierre tan prematuro de los servidores, pero creo que uno ya se lo espera cuando adquiere cualquier cosa de EA. En cualquier caso siempre podéis competir con los tiempos de vuestros amigos y cosas así, pero Need for Speed: Shift ya es una experiencia single player, la cual es acertada pero algo sosa en su modo historia. Buen juego, pero demasiado poco carismático.


4 comentarios :

  1. Buen análisis, pero no es para mí. Sinceramente, no me interesan anda los Need for Speed con ínfulas de simulador. Me gustan los Need for Speed con ínfulas de Burnout. Concretamente, mi favorito es Hot Pursuit. Para simuladores, ya hay otros que lo hacen bien como los F1 o los Forza - Gran Turismo o los Asetto Corsa o Project Cars. Pero juegos de coches arcade hay poquitos.

    Saludos fremen.

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    1. El Project Cars es el último que me ha llamado la atención. Lo quiero probar al menos a ver qué tal, aunque vino con mucha fuerza y no se ha vuelto a hablar de él.

      Si quieres una experiencia púramente arcade juega al maravilloso Split/Second.

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  2. Tengo el juego, y le avance más o menos hasta la mitad, luego me aburrió la curva de dificultad me pareció algo extraña, lo cierto es que también soy más de juegos de Rally, en fin buena reseña. Saludos.

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    1. Tenemos la misma impresión entonces, el juego estaba bien, pero perdía el sentido ya a las 5 o 6 horas.

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