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18 nov 2015

Duke Nukem Forever

El tortazo que se llevó Duke Nukem Forever fue inmenso, y probablemente bastante justificado. Hoy tenemos un análisis de uno de los juegos más masacrados por público y crítica, además desde el hecho de haber sido rejugado, lo cual siempre resta emoción. Repasamos un poco su historia y ponemos atención especial al juego, intentando descontextualizarlo lo más posible. Que Duke nos pille confesados.


26 abr 2013

Duke Nukem Advance

Todos hemos oído aquello de que tuvimos que esperar más de una década para volver a disfrutar las aventuras de nuestro cuadrado Duke en aquel fracaso estrepitoso que fue Duke Nukem Forever (sí, el que a mí me gustó), pero la verdad es que podías consolarte con cosas como este Duke Nukem Advance para la portátil de Nintendo sacado en 2002.



Estamos ante un juego que viene a ser un port del mítico Duke Nukem 3D que analicé cuando este BloJ era todavía casi un feto. No es el mismo juego, ya que se trata de una campaña entera totalmente diferente a las que teníamos en aquél Duke Nukem 3D y sus expansiones, pero toma los gráficos, armas, enemigos y los efectos de sonido del añorado juego que revolucionó a base de huevos el FPS. El juego de Torus Games en ningún momento supera al que jugábamos en nuestros PC (Pentium II en mi caso), y es que le falta un poco de todo. En cambio mantiene el peculiar humor Duke, ese que fue tan difícil de entender a día de hoy en Duke Nukem Forever. Pensad en Duke Nukem Advance como en una de las campañas de relleno que podrías tener en un FPS de mediados de los años 90, sin mayor aliciente ni mayor decepción.

Entrando más en lo que es el juego, se divide en cinco niveles compuestos de varias partes. Son niveles cortos donde perderse es difícil aunque no guardan una linealidad como tal. Debemos encontrar llaves para acceder a nuevas partes y avanzar hacia nuestros distintos objetivos. La dificultad está bastante bien ajustada ya que no es difícil en sí pero debemos ir con cuidado para no morir, porque no podemos guardar a mitad de un nivel. Además la munición es mucho más escasa de lo que podría parecer en un juego donde la destrucción es el principal argumento.

Matar puercos sigue siendo nuestro principal objetivo

No hay nuevas armas salvo el MP5, que si mal no recuerdo no estaba en el Duke Nukem 3D. En cambio no contamos con la otra metralleta característica del juego de 3D Realms. Sí contamos con armas más propias de la saga como el empequeñecedor y el congelador (o como queráis llamarlas). Los controles dejan mucho que desear a la hora de elegir armas, y es que los cuatro botones con los que cuenta la Game Boy Advance no son suficientes para un FPS. Para cambiar de arma tendremos que pulsar select y luego cambiar con L y R. No accedemos a un menú ni nada y todo se hace en mitad de la batalla. Llegar hasta el arma que deseamos es un quebradero, más cuando nos están bombardeando, así que nos limitaremos a usar determinadas armas durante mucho tiempo independientemente de si son adecuadas para la situación que enfrentamos.

Es un juego muy modesto que gustará a los que jugaron Duke Nukem 3D básicamente porque es lo mismo. Lo que pasa es que pasaron muchos años desde ese juego y se le podría haber pedido algo más (siempre teniendo presente que estamos en Game Boy Advance, claro está). Lo que importa es que Duke sigue diciendo sus mismas frases cargadas de testosterona.

Hail to the king baby
PUNTUACIÓN
6

25 ene 2012

Duke Nukem 3D

He dejado de lado el poderosísimo Skyrim, he mandado a la tintorería mi traje de Batman con el que surcaba Arkham City e incluso Ojavitorevich, mi jugador del PES, colgó las botas un largo tiempo. Quien lo ha conseguido no es un cualquiera, y es que Duke Nukem 3D reinó como eminencia en el mundo de los FPS, y jugarlo a día de hoy sigue siendo una experiencia única, divertida y frenética.


3D Realms consiguió durante algunos años un buen trozo del pastel de los FPS. Duke Nukem 3D fue el primero, y aunque Blood y Shadow Warrior también quedaron en la memoria de muchos es sin duda el que marcó la diferencia. Duke Nukem es uno de los personajes más carismáticos y a la vez planos del mundo. Es como una parodia de un tipo de héroe muy concreto que gobernó las salas de cines de medio mundo. El uno para todos y todos para uno llevado al límite que conseguía que viéramos a Dolph Lundgren, Chuck Norris, Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone o Jean Claude Van Damme enfrentarse a completas repúblicas bananeras con todo tipo de arsenal. Explosiones, gente volando, chicas a las que rescatar y veteranos reclutados para misiones imposibles.

Tú ponte tonto
 
El juego es una locura, la acción es interminable, no hay momento de descanso y la diversión aumenta conforme vamos avanzando. Todas estas palabras que solemos encontrar en cualquier contraportada de cualquier juego en Duke Nukem 3D cobran un especial sincero sentido. Basta andar un par de pasos para encontrarnos alienígenas en todas partes. Cómo de grave será la cosa que nuestro lanzamisiles tiene munición para 65 misiles (o algo así). Para hacer todo más estresante en cada nivel hay muchos secretos, los suficientes como para que casi cualquier cosa que pulsemos interactúe y nos lleve a otras zonas aparentemente inaccesibles.

Pero es el sentido del humor lo que hizo de Duke Nukem 3D uno de los mejores FPS hasta la fecha. La cosa no acaba en meros comentarios chispeantes en determinadas partes del juego, o que se ponga a cantar Born to be Wild en un karaoke. El juego en sí tiene especial habilidad para reírse de sí mismo. Son múltiples los “cameos” de personajes del momento durante el juego, desde Indiana Jones o Terminator  hasta el propio presidente Bill Clinton, y Duke se ríe de todos ellos dejando claro que lo único que le importa es matar a todo bicho viviente.
 
Monica Lewinsky no sale

Hace poco jugué a un juego bastante más reciente, el Hitman: Contracts, y acabé por dejarlo porque realmente no lo estaba disfrutando. En cambio, volver a jugar al Duke, es igual de gratificante que la primera vez, lo cual es un buen medidor de si un juego es realmente bueno o no. Soy de los pocos a quien gustó el Duke Nukem Forever, pero Duke Nukem 3D le sigue dando mil vueltas en todo.
Podías pisar las mierdas que iban dejando los alienígenas, darle dinero a prostitutas para que te enseñaran sus habilidades pectorales, mear en los wateres, veías como el malo final cagaba (literalmente) a sus hijos, volabas con el jetpack y podías terminar el nivel en un segundo, cargarte edificios enteros o entrar en un estudio porno. Duke era demasiado, y superarlo va a ser difícil.

Dominatrix para todos
 
Por supuesto, nada de cubrirse detrás de una pared a esperar a que se te regenere la vida. Aquí había que salir a muerte, con el botón de correr casi siempre apretado. Te podrías encontrar con que un edificio se te cae encima, así porque sí y de la manera más injusta, o que nada más cargar el nivel te aparezcan cochinos jabalíes pegándote escopetazos cuando todavía ni te has sentado, pero todo está hecho para una máxima: “Balls of steel”.

 

PUNTUACIÓN
85/100