Dragon Quest V es otra demostración de que los remakes
pueden ser vistos con muy buenos ojos. Bastante continuista con respecto a
Dragon Quest IV, los responsables de una de las franquicias más importantes de
la historia de los videojuegos apuntaron mucho más alto. Si es mejor o no que
su sucesor depende de gustos, porque técnicamente es muy similar, pero la
historia es mucho más seria y tiene más posibilidades que nunca. Bienvenidos de
vuelta a Zenithia.
Puede que en el resto del mundo Dragon Quest no sea tan
importante, pero en Japón la cosa es muy grave. Tan lejos llega la cosa que hasta se llegó a crear la ley Dragon Quest, impuesta por los dirigentes nipones, que obligaba a los videojuegos de Dragon Quest a salir a la venta únicamente
en fines de semana, porque las veces que lo hicieron entre semana terminaban
con las clases de institutos, colegios y universidades completamente vacías y hasta la economía se veía resentida.
Tampoco hay que ser un lince para darse cuenta de la importancia cuando el
encargado de los dibujetes es nada más ni nada menos que Akira Toriyama,
creador de Dragon Ball.
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| Akira Toriyama |
No creo que haga falta ponerse ahora a hablar de cómo
funciona Dragon Quest. Estamos ante el JRPG por antonomasia, con distintos
personajes a los que tendremos que entrenar en cientos y cientos de batallas
para ser lo suficientemente fuertes como para avanzar en el juego. Personajes
con atributos más físicos, otros más dedicados a la magia blanca y otros más a
la negra. Vamos, que en Dragon Quest V no vais a encontrar gran novedad en
cuanto al concepto y mecánica del juego, estamos ante un RPG clásico de
siempre. El juego cuenta por tanto con todos los puntos buenos y malos que todos
conocemos de memoria para cualquier RPG de un corte tan predeterminado.
La verdadera novedad de todo el asunto es que el juego puede
cambiar en función de nuestras decisiones. El cambio no es muy importante en
verdad, pero es bastante evolucionista en comparación a Dragon Quest IV. La
propia historia es maravillosa, y nos lleva a conocer la travesía de nuestro
personaje principal desde que nace hasta que se hace adulto. Es especialmente
difícil transmitir esa sensación del paso del tiempo en esto de los videojuegos
pero Dragon Quest V lo consigue. Vemos a gente morir por el mero paso del
tiempo y vemos como nuestro personaje va creciendo y formándose con los que le
rodean.
El propio principio del juego (no principio como tal, más
bien la primera parte) es portentoso. Me recordó a la sensación que tuve cuando
jugué a mi favoritísimo Tales of Phantasia, y es que Dragon Quest V es mucho
más serio y profundo que cualquier otro Dragon Quest que he jugado hasta la
fecha. Puede que a más de uno esto le parezca mal, pero la historia te mete en
su totalidad y te hace olvidar el resto. No falta el sentido del humor (aunque
eché de menos más chistes en libros), y la traducción sigue siendo buenísima
(que ofrece momentos tan impactantes como la información que viene sobre los
boletos de tómbola que vas encontrando: “la vida es una tómbola,
tom-tom-tómbola”).
Puede que alguno considere spoiler esto, pero es algo que
ocurre casi poco después de empezar el juego. Quien no quiera leerlo, puede
irse directamente al párrafo siguiente y continuar leyendo sin temor a
spoilers. El juego ofrece la posibilidad de elegir a tu esposa entre tres
opciones. En función de a quien elijas tu compañera tendrá distintas cualidades,
y los hijos que nazcan de la relación también cambiaran (no sé si en cuanto a
sus estadísticas también, pero físicamente seguro que sí). Esto es una novedad
importante y marca el devenir del juego a pesar de que no se explota lo
suficiente. Resumiendo, no merece la pena volver a pasarse el juego sólo por
ver cómo cambia la historia al cambiar de esposa.
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| A mí me conquistó la del centro |
Entre las novedades que se presentan, que no son muchas,
destaca la posibilidad de llevar contigo a monstruos que se van incorporando a
tu equipo cuando les vences y cuando les viene en gana. A más de uno le saldrá
un sentimiento Pokémon de hacerse con todos y entrenarlos, pero a mí desde
luego no. Si hubieran incluido un bestiario que indicara aquellos monstruos que
has reclutado la cosa probablemente hubiera cambiado... Contamos además con diversos minijuegos, incluso en algunos de
ellos usamos el lápiz táctil (la principal carencia de Dragon Quest IV y Dragon
Quest V). Hay varios casinos que prometen perder nuestro tiempo y nuestro oro
en muchas ocasiones, porque son muy adictivos. Sobre todo el tablero T y T, una
especie de juego de la oca donde podemos ganar grandes premios. Hay varios de
estos tableros repartidos, los cuales se van complicando cada vez más aunque
nunca dejen de ser igual de divertidos.
Otra de las novedades es poder importar lo que se traduce
como “cosinas”. Objetos personalizables que podemos coger de otros usuarios y
exponerlas en nuestro museo. No lo probé más allá de conseguir todas las
cosinas que nos pedía durante la historia y llenar mi museo, pero no tiene
pinta de que merezca mucho la pena ir “viajando” por nuestros amigos en busca
de sus objetos personalizados. En cualquier caso está bien que busquen un poco
de interactividad con el resto del mundo.
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| Para echar las horas muertas en el T&T |
Obviando todos los puntos malos que puede tener un JRPG, hay
que destacar que Dragon Quest V es bastante sufrido y a más de uno le puede
parecer difícil. La dificultad de un JRPG va ligada a la paciencia que tengas
luchando durante horas con los mismos enemigos con el objetivo de subir de
nivel. Yo tuve la inmensa suerte de conseguir nada más comenzar un premio gordo
en el casino donde me compré el arma más potente, la cual no tuve que cambiar
hasta casi el final del juego. Por ello el juego se me hizo más fácil de lo que
realmente es. En cualquier caso no una dificultad desorbitada, ni se le acerca
siquiera al Devil Survivor por ejemplo, pero sí que requiere de tiempo y de
paciencia.
Además de esta dificultad por el propio género del juego hay
que destacar que es bastante fácil perderse. Hay pocas cosas en un RPG más
dolorosas que encontrar un objeto de la historia que no sabes ni lo que es y
que no te den indicación alguna hacia dónde ir. En Dragon Quest V pasa más de
una vez, aunque esa exploración acabe beneficiándote indirectamente por las
razones que di en el párrafo anterior.
Técnicamente no ha mejorado en absoluto. Tan sólo algunos
efectos (el principio en el barco es bastante imponente visualmente) y nada
más. La música sigue siendo igual de buena. Básicamente han cogido toda la
tecnología que tenían en Dragon Quest IV y han hecho un juego diferente, pero
sin mejorar nada lo que había disponible. Imagino que Dragon Quest VI será más
de lo mismo.
Un buen juego que destaca por su historia y porque
verdaderamente la vemos trascendental. Aunque sea la misma historia de siempre
de salvar el mundo de un ser maligno parece que todo cobra un tono más épico
por ver cómo va pasando el tiempo. Largo, complejo y con bastantes secretos que
desbloquear, pero a la vez demasiado continuista y poco atrevido con respecto a
Dragon Quest IV.
PUNTUACIÓN
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