Ghost of Yōtei: Complete Edition nos deja un todavía mejor sabor de boca. La edición definitiva que funciona como reclamo para los que lo dejaron pasar en su día, garantizando la experiencia ya completa, y un reclamo para los que nos quedamos con ganas de todavía más contenido.
¿Qué puedes esperar en una Complete Edition de Ghost of Yōtei, uno de los juegos que ha tenido una de las puntuaciones más altas de la historia de El BloJ? Pues una reafirmación de lo mismo. Echamos un vistazo al contenido nuevo de la Complete Edition, que nos regala, principalmente, un nuevo DLC de historia que se adapta perfectamente a lo que ya teníamos, y un nuevo modo de juego para aquellos que queríamos una excusa para meternos de vez en cuando a Ghost of Yōtei a echar una partida rápida.
Ecos de Sekigahara
Ghost of Yōtei empezaba con Atsu acudiendo a matar a la Serpiente, uno de los Seis de Saito a quienes ha jurado venganza, en el momento en el que este se encontraba borracho en un bar. Acudes allí, sin saber todavía gran cosa de la historia, para batirte en un duelo que funciona como tutorial para la aventura y, una vez eliminado, comienzas tu verdadera andadura en el mundo abierto de Ghost of Yōtei. Así, los Seis de Saito se convertían en cinco, ofreciendo para cada uno de ellos -con matices- una zona distinta del mapa que completar. Ecos de Sekigahara es el DLC que completa la aventura, como parte de la Complete Edition, y da el lugar a la Serpiente que la historia principal no pudo darle. Una nueva región completa, a la que acudiremos para encontrarnos con las víboras, pequeños clanes de bandidos con jefes que se pelean entre sí por convertirse en el nuevo líder, ahora que la Serpiente pasó a mejor vida. La propia Serpiente tendrá un lugar muy importante en el propio DLC, ya que iremos descubriendo sus motivaciones y la clase de persona que era, así como los secretos que escondía.
Si bien este DLC se desarrolla bajo la premisa de la Serpiente, dando mucho más empaque al juego en esta Complete Edition al otorgar a cada Seis de Saito su lugar, el foco argumental se centra en otro punto: Nagato el guapo. Una recompensa en el tablón de anuncios -que aparecerá cuando hayamos hecho un número determinado de misiones de la historia principal- nos impulsa a perseguir a Nagato, el cual tiene un pasado con Atsu cuando ambos lucharon juntos en la batalla de Sekigahara. La tensión romántica está presente en todo el DLC, y es uno de los principales reclamos del mismo, profundizando en una Atsu diferente pero igualmente implacable.
En lo jugable, es sencillo imaginar Ecos de Sekigahara: una región más. Hay algo más de todo: un nuevo antro para jugar al minijuego de las monedas, que ahora incluye nuevas normas para hacerlo más interesante. Nuevas máscaras, tintes, armaduras y, en definitiva, cosméticos. Nuevas armas, las contundentes, que encajan perfectamente con el dinamismo del sistema de combate, y que nos permite sentir que tenemos comodines en el campo de batalla para cuando la cosa se pone complicada. Nuevos enemigos, destacando los reforzados en armadura, como respuesta a estas nuevas armas contundentes, que se unen a los nuevos arqueros, cuyas flechas se nos quedan clavadas e impiden que podamos curarnos. Presencia de trampas en zonas pensadas para el sigilo, nuevas armas arrojadizas y, en definitiva, más de todo pero con un pequeño giro a lo que existía. Por último, la región en sí va evolucionando conforme vamos avanzando, ofreciendo una zona deprimente en su principio para acabar convirtiéndose en otro paraíso visual que dejará temblando tu disco duro a capturas.
DLC de manual, que dirían algunos, pero la forma en la que encaja con el Ghost of Yōtei que conocíamos, hacen que merezca mucho la pena. Poco podía pedirle a Ghost of Yōtei, pero el nuevo DLC nos da todavía más contenido, retorciéndolo lo justo como para que se sienta distinto a lo que hemos visto, pero no tanto como para que sienta que se ha incluido a la fuerza. Para los que hemos emprendido este viaje, y los que hemos conectado tanto con la historia de Atsu, esto es una despedida final a la altura. Sin querer destripar nada verdaderamente importante de este contenido adicional, una escena muy concreta de la trama nos llevará a mirar atrás, mediante la música que nos ha acompañado en todo momento, para sentir que el viaje ha merecido mucho la pena.
Modo Más Buscado (Most Wanted)
La otra principal novedad de esta Ghost of Yōtei: Complete Edition es un nuevo modo de juego que nos permite luchar contra hordas en una estructura que coquetea con el roguelike, y que da para tirarse una decena de horas desbloqueando habilidades y todos los trajes -incluyendo trajes especiales basados en Astro Bot, The Last of Us, Helldivers y Journey- que luego podremos usar en nuestra partida principal. Además, en este modo podremos luchar con Atsu, Oyuki, Nagato y, como principal novedad, Jin Sakai de Ghost of Tsushima, que hace aparición exclusiva en este modo.
Tenéis aquí, como ejemplo, una partida completa a dicho modo, sin revelar demasiado de lo que podéis encontrar en el mismo.
No vamos a profundizar más porque ya tenéis, aparte de este vistazo a la Complete Edition, un vistazo completo a dicho modo por separado, así que os invito a acudir allí para encontrar más detalles sobre el mismo.
Ghost of Yōtei: Complete Edition
La Ghost of Yōtei: Complete Edition es la experiencia definitiva de uno de mis juegos favoritos de los últimos años. La cantidad de horas que le llevo metidas, junto a todos los textos que han salido de dicho juego, son un clara muestra de hasta qué punto un juego que me apetecía pero que no estaba tanto en mi radar se ha acabado convirtiendo en un juego que ha despertado en mí cosas olvidadas. A la experiencia inicial, que ya califiqué de sobresaliente -y ya sabéis que no los regalo-, se le une este DLC de Ecos de Sekigahara y el nuevo modo de Más Buscado, completando así la gran variedad de modos para un juego que no deja de ser una experiencia para un solo jugador de mundo abierto, que delimita claramente todas sus propuestas. Además, esta Complete Edition nos ha traído una importante novedad no ya solo para Ghost of Yōtei, sino para la PlayStation 5 base en general, con la aparición del QSSR, una brujería en el reescalado que permite una todavía mejor fidelidad visual para un juego que ya califiqué en su día como "el más bonito que he jugado nunca" -jugado, como digo, en PlayStation 5 base con el modo trazado de rayos, junto al QSSR activado-. Me mantengo en mis palabras.
Jugado en PlayStation 5 con una copia de prensa proporcionada por Sony PlayStation.






No hay comentarios :
Publicar un comentario