IO Interactive concentra su experiencia en un título de acción clásico, pero que se siente lo suficientemente fresco como para entrar a todos los públicos.
Esto de James Bond sabe un poco a rancio, no os voy a mentir. Hablo desde mi gusto personal, claro, pero si me paro a pensarlo, ser fan de 007 suena a algo del pasado, como que no está dentro de nuestra época. Honestamente, ni siquiera sé si en algún momento se ha podido ser fan de James Bond, si de verdad hubo una legión de seguidores como con Star Wars o con... iba a decir Star Trek, pero eso creo que tampoco existió. Están las películas, que siguen siendo un seguro en taquilla, lo que tiraría por tierra mis afirmaciones en este párrafo, pero sigo pensando que son productos que se consumen sin mayor pretensión ni pasión. Ser fan de James Bond es como ser fan de Loquillo y los Trogloditas en 2026. Nadie te va a juzgar por ello, es más, suena a algo que resulta hasta entrañable, pero no a algo de lo que quieras comprarte una camiseta.
En videojuegos el aire es similar, con una clara excepción que todos tenemos en mente. Mis encuentros con la saga Bond se limitan a James Bond 007: The Duel (The Kremlin, 1992) en su versión para Master System y al archiconocido GoldenEye 007 (Rare, 1997) para Nintendo 64, porque imagino que los James Pond no suben al marcador de juegos de 007 completados. En cualquier caso, no podemos quedarnos únicamente en la mención de algo tan trascendental como GoldenEye 007, uno de los juegos más influyentes en lo suyo, principal responsable de que se consiguiera "consolificar" un género tan de PC como era el first person shooter, estirando más adelante el chicle con Perfect Dark (Rare, 2000). No vamos a convertir esto en una clase de historia, porque no es cuestión, así que vamos a quedarnos con que, quitando este GoldenEye 007, ser fan de los juegos de James Bond tiene un aire similar a ser fan del propio personaje y lo que ha dejado tanto en novelas como en cines.
Llegamos, así, a 2026, con este 007 First Light, en un idilio entre el popular agente secreto y la desarrolladora IO Interactive, condenados a encontrarse en el espacio-tiempo. No en vano, IO Interactive es conocida por haber cogido la saga Hitman y haberla convertido en una clase maestra de juegos de sigilo e infiltración. IO Interactive y James Bond, por tanto, se convierten en el jamón de York y el queso para traernos un juego ejemplar en lo suyo, que sale bien porque no había manera de que saliera mal. Sí, funciona tal y como sospechábamos al ver aquellos trailers tan ambiciosos. 007 First Light aúna la infiltración de los Hitman, de una manera mucho más simple y lineal, con la acción dinámica y para toda la familia de Uncharted, que te garantiza llenar tanto salas de cine como sobremesas con igual porcentaje de éxito. Sí, también ocurre lo que sospechábamos en los trailers: 007 First Light es mucho mejor juego de infiltración que shooter de amagarse entre coberturas. No nos sorprende, porque IO Interactive viene de lo que viene, y estoy convencido de que tardaron más tiempo en saber cómo ponerle pelo al protagonista principal que en cómo diseñar un nivel con varias rutas y posibilidades de infiltración, más todavía cuando Hitman presentaba un concepto de mundo abierto con enormes posibilidades y alternativas y aquí tenemos una versión condensada de todo ello.
No es casualidad que esté hablando todo el rato de infiltración y no de sigilo. 007 First Light, tal y como funcionaba Hitman, no va tanto de ir agachado esperando el momento oportuno para moverte sin que te vean, sino de hacerte pasar por el revisor del gas para acceder con toda tu caradura a una zona prohibida. 007 First Light es ese juego donde vas andando a todos sitios porque así parece pedirlo. Ese juego de vivir la película y sentirte a veces más realizador que jugador. También es ese juego donde terminas de decirle adiós a tu espíritu exploratorio o completista, por razones muy similares. Si ves una puerta cerrada que no concuerda con tus objetivos, no pretenderás siquiera probar a abrirla porque no tiene sentido para tu película. Ya te preocuparás de buscar alternativas si decides rejugarlo más adelante, y eso solo se consigue con un continuo dinamismo narrativo que empuje al jugador a avanzar al ritmo peliculero en busca de la siguiente situación disparatada o, simplemente, del siguiente chascarrillo de un James Bond que, por lo que dicen los entendidos del personaje -esos a los que con cariño he llamado arcaicos al principio del análisis-, está mucho más cercano a lo que teníamos en las novelas de Ian Fleming que a las adaptaciones cinematográficas que tanto lo popularizaron .El Agente 47 de Hitman era más profesional, más decidido y convincente desde su experiencia, mientras que esté James Bond es más descarado e improvisado, tirando más de carisma e improvisación que de planificación, lo cual se alinea perfectamente con esta recreación del personaje que mira a los primeros trabajos del agente secreto. Está infiltración suele apostar, como digo, por mapas pequeños donde se abre un reducido número de rutas a seguir, a cambio de otorgar una experiencia más directa y peliculera, como demuestra que en la parte final de las misiones se apueste por la acción casi coreografiada. Si en Hitman celebrábamos habernos infiltrado en una instalación secreta y haber completado nuestros objetivos sin que nadie se haya enterado de nada, en 007 First Light celebramos haber llegado hasta esa instalación sin ser detectados para luego hacerla volar en pedazos mientras nos persigue toda una flota de vehículos.
Por suerte, la parte de infiltración está más presente que la de acción. A veces se entremezclan, y creo que se resuelven bien estas situaciones. Lejos de dedicarnos a cargar partida a poco que nos detecten, en 007 First Light disponemos de herramientas para continuar de manera orgánica, que van desde lanzar faroles al guardia de turno hasta liarnos a puñetazos, lo que suele atraer la atención de algunos guardias pero no activa un estado de alarma constante salvo que lo hagamos realmente mal, proporcionando así pequeñas dosis de acción dentro de fases de sigilo sin sentir que las estamos estropeando. Mención aquí al combate, simple pero resultón, con una fisicalidad que recuerda mucho a Splinter Cell: Conviction (Ubisoft Montreal, 2010). Cuando el juego nos obliga a coger las armas y llega el turno de aplicar la licencia para matar, encontraremos una experiencia menos inspirada y mucho más básica, que se resume en esconderse detrás de coberturas, disparar a barriles rojos donde se aglutinan los enemigos como si fueran polillas a la luz y salir un poco del paso intentando vivir el clímax que IO Interactive nos ha preparado. Quizá por eso, los últimos compases del juego más centrados en la acción y el, dicho sea de paso, aburrido plataformeo de cornisas y tuberías, convierten a 007 First Light en un juego que va de más a menos. La creatividad y variedad del principio se empieza a evaporar para dejar un desarrollo algo más plano, quitando esos aires de superproducción iniciales para quedarse en un, a veces usado con despectividad, AA resultón. Es un contraste un poco chocante el sentir que la parte buena del juego es aquella donde se viven, concretamente, los primeros compases de cada misión, y que este mencionado clímax no deja de sentirse más un trámite que algo que realmente queramos vivir.
El único pero que le puedo poner a este primer -intuimos- título de la saga es que Hitman era tan espectacular que parece que fuera el siguiente proyecto de IO Interactive en lugar de ser el anterior. 007 First Light es una experiencia agradablemente más contenida, cambiando la profundidad jugable plagada de alternativas de Hitman por un mayor dinamismo que muchos abrazarán con gusto pero que a otros les resultará un poco más facilón de la cuenta. En mi caso, no sé en qué lado caigo, porque por un lado agradezco la contención, pero por otro, no dejo de pensar en que 007 First Light es un juego de infiltración notable con pasajes de acción algo planos, y si me quedo con eso, el Agente 47 hacía incluso mejor todo aquello donde más brilla el Agente 007.
Jugado en PC (Steam).





Mi duda es si veremos otro 007 (u otro juego) que desbanque a este como la primera entrada de tu lista de análisis. Complicado.
ResponderEliminarPor cierto, que ahí no hay nada de James Pond. Yo jugué la semana pasada al segundo otra vez y es una montaña rusa de nostalgia y emociones (incluyendo la ira, que me hizo perder las últimas vidas a mitad de la aventura).
era duro el James Pond, jaja. Y sí, muy observador, 007 First Light es el primero de toda la lista de análisis. A lo mejor una secuela se lo quita, si no... ¡difícil!
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