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miércoles, 29 de abril de 2020

STREETS OF RAGE 3 - EL PEOR STREETS OF RAGE

A un día del lanzamiento de Streets of Rage 4, El BloJ no podía estar completo sin el análisis de su tercera entrega. Hoy no tan sólo hablamos de Streets of Rage 3, también hablamos de por qué su segunda parte era tan buena.



Tenéis mi partida a Streets of Rage 3 en directo como parte del especial que le he dedicado. Echad un ojo al directo resubido al canal de Youtube y ya de paso ojead también los directos resubidos de la saga completa.


Streets of Rage es parte de mi vida. Esto puede sonar un poco emotivo de más, pero es cierto que desde que tengo uso de razón he sido acompañado por la saga. Uno de los primeros recuerdos que atesoro es ése, jugando al juego e imaginando también fuera de él que yo era Blaze (siempre mi favorita) limpiando las calles de maleantes. Los años iban pasando, y Streets of Rage seguía ahí, hasta el punto de que era un ritual para mí, por ejemplo, acabar Streets of Rage 2 con una vida en el nivel más difícil cada vez que acudía al piso de la playa donde estaba mi antigua Mega Drive. Este Streets of Rage 3 nunca fue de mi propiedad, y tan sólo lo jugué varias veces tras pillarlo en la tienda de alquiler de juegos de confianza. Cuando la emulación llegó a mis manos, alguna partida cayó también, pero nunca bucee en él lo suficiente. Ahora que lo he vuelto a jugar, entiendo perfectamente por qué Streets of Rage 3 me parece el peor de todos.

Streets of Rage 2 es mi juego favorito de Mega Drive, y uno de mis juegos favoritos de la historia. El salto que se dio con respecto al primero fue de gigante, y esta tercera parte se esfuerza por incluir suficientes novedades para buscar otro salto palpable que desgraciadamente no se produce. Por eso, quizá para entender más allá de estas letras, conviene que echéis un vistazo al resto de análisis de los Streets of Rage.


Estas novedades pasan por un ritmo mucho más frenético en su totalidad, mayor rapidez de movimientos generalizado que se concretan en un desplazamiento vertical con doble pulsación arriba o abajo para cambiar rápidamente de líneas y un desplazamiento horizontal con carreras tal y comom ya hacía Skate en Streets of Rage 2. Pero también tiene una serie de mecánicas concretas que a priori no suenan mal. El tiempo entre fases se ha eliminado, y donde estaba su marcador ahora figura una barra que se rellena con bastante rapidez y que nos concede un ataque especial gratuito que no nos costará en ningún momento vida. Hacer dicho ataque fuera de barra sí nos quitará vida, tal y como pasaba en Streets of Rage 2. Así, todo el juego gira en torno a su buen uso, y desgraciadamente los enemigos están pensados para que tengas que utilizar estos ataques especiales como comodines ante sus numerosos agarres e incomodidad generalizada. Fuera de esto, las armas que encontramos en el escenario ahora se gastan, y dotan de habilidades especiales a cada personaje. Blaze por ejemplo tiene ataques especiales con el cuchillo y dagas, mientras que Axel adquirirá habilidades derivadas de bates o katanas. Otra novedad jugable es la adaptación de comandos especiales al pad de 6 botones de Mega Drive. Ahora con tan sólo un botón podemos utilizar los ataques especiales clásicos de ataque cargado y ataque a la espalda, aunque se pueden seguir haciendo de igual manera y el juego no exige en ningún momento el pad especial.


De todas las novedades, hay una que resulta especialmente llamativa y que considero que está especialmente mal gestionada. Tu personaje se va haciendo más fuerte y adquiere estrellas de habilidad, que potenciarán mucho sus ataques. Cada vez que perdamos una vida, perderemos una de estas estrellas que tan difícil de conseguir son, por lo que es un sistema extraño, diría que inverso, donde utilizas las mejores versiones de tus personajes en los niveles que son más innecesarios. Una vez empieces a perder vidas en los caóticos últimos niveles, te encontrarás con la versión más simple de tu personaje, haciendo todo todavía más difícil, y creedme, Streets of Rage 3 es un juego bastante difícil hasta para jugadores experimentados.

Y su dificultad radica en su propuesta más caótica, en depender en demasiadas ocasiones de que los enemigos hagan determinados movimientos, en mezclar peras con manzanas demasiadas veces y dar la sensación de que no puedes nunca llegar a perfeccionar el juego. Todo es demasiado rápido, demasiado descontrolado e impreciso. La propia música del genial Yuzo Koshiro brilla tenuemente con loops demasiado cortos y estridentes que parecen pensados teniendo en mente todo lo malo del juego.


Hay que recalcar que Streets of Rage 3 tiene una historia terriblemente mala que patina demasiado con cyborgs y presenta demasiados robots a los que golpear cuando esto siempre ha ido de golpear carne, pero aplaudo el mero hecho de intentar meter una historia y presentarla entre niveles, además de plantear distintos finales en función de lo que vamos haciendo y sobre todo dejando hacer. En ese sentido, Streets of Rage 3 se ve más importante, aunque su jugabilidad acelerada presente lo contrario. Hay además una serie de personajes desbloqueables y extras varios. Los niveles, por su parte, gozan de mayor creatividad, presentando situaciones únicas y retomando esas partes con precipicios y trampas que tanto gustaban en el primer juego. Streets of Rage 3 tiene además un componente de autohomenaje que está bien traído.

No nos confundamos, Streets of Rage 3 es un enorme juego, imprescindible en cualquier Mega Drive, pero es el peor Streets of Rage que se ha lanzado. Es sin duda un juego mejor hecho que el primero, pero teniendo en cuenta su contexto, es imperdonable que se produzcan los errores que tan bien subsanaba el segundo. Es menos compacto que su secuela, más aleatorio y bastante más injusto con el jugador. En cualquier caso, siguen siendo pocos los beat 'em ups capaces de toserle.


10 comentarios :

  1. Nunca llegué a jugar este SOR. Será buscarlo para estrenarlo después de todos estos años. Buena reseña. Saludos :-D

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    1. No se me ocurre mejor momento ahora que con el lanzamiento del 4!
      Recuerda que también están los análisis del resto por El BloJ, por si quieres echar un ojo una vez los hayas probado. Gracias por leerlo y por tomarte un tiempo para comentar ^^. Disfrútalos!

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  2. Para mi también es el más flojo de los tres y ahora de los cuatro. Pero como dices, sigue siendo un juegazo. Y al menos este tiene secuencia del final después de derrotar al malo. De hecho, cuatro finales.

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    1. Sí, lo que menciono, es un juego más "del futuro".
      A ver si le doy a la versión nipona y por lo menos mejora mi percepción...

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  3. A mí es el segundo que más me gusta, pero la cargaron en occidente con los recortes y un aumento absurdo de la dificultad. Es el más completo de los tres, pero el dos es más equilibrado.

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  4. A mi me gustan todos pero mas el 2 el 1 es un buen juego y el 3 tambien pero el el 2 es de lo mejor

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  5. El streets of rage 3 tambien es muy dificil de conseguir y el que lo tenga tiene tremenda joya. Yo tengo el mio y me costo mucho tiempo conseguirlo

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  6. Para mi, el 3 es el mejor. Siempre jugué a la versión japonesa, porque en Uruguay era difícil conseguir cartuchos originales, y generalmente comprábamos los truchos. En los 90 tuve el Streets of Rage 1 y el 3, el segundo lo conseguí mucho más adelante en el tiempo. Si bien es tremendo juego, lo noto lento...muy lento por momentos, y se me hace "pasado" jugarlo, pero no dejo de reconocer que para la época, era un despelote de juego. Saludos.

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    1. La verdad es que después del 3 llegar al 2 hace que se note mucho el ritmo muy pausado, y si además llegaste a él mucho más adelante es normal que pierda un poco de chicha. En cualquier caso, como saga es de lo mejor que hay. ¿Has probado el 4?

      Muchas gracias por tu comentario. Un saludo!

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