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domingo, 11 de noviembre de 2018

Life Is Strange: Before the Storm

La precuela de Life Is Strange lo tenía muy difícil. ¿Estará a la altura de las expectativas? Podéis leer sin spoilers.



Quitémonos las caretas rápidamente. ¿Es Life Is Strange: Before the Storm un producto que se aprovecha del éxito del Life Is Strange original? Sin duda. ¿Es una excusa para sacar más dinero de esas Chloe/Max que tanto calaron entre los jugadores? Sin duda. ¿Es una mera estrategia comercial para estirar el chicle y engordar esas arcas que ya se llenaron considerablemente con el primer juego? Vaya que sí. ¿Es Life Is Strange: Before the Storm uno de los mejores ejemplos de que todo eso no tiene nada que ver para hacer un juego maravilloso? Rotundamente sí.


Fui muy injusto con Life Is Strange. Ya sabéis que las notas en mi BloJ son muy duras, pero no suele darse el caso donde yo me arrepienta. En este caso, tampoco creo que Life Is Strange como tal merezca una puntuación muy diferente, pero sí que al leerme estoy muy convencido de que el juego de Dontnod Entertainment (Remember Me, Vampyr) merecía un texto mucho más acorde. Claro, por aquel entonces tampoco podía saber que, largos meses después, todavía estaría con Chloe y Max en mi cabeza. Porque realmente ese poso de Life Is Strange no es que sea duradero, es que en mi caso ya es eterno, y sólo por eso, por encima de notas, valoraciones y opiniones Life Is Strange forma ya parte de mi vida, cosa que pueden decir muy pocos títulos.

Con semejante caldo de cultivo, ponerse a jugar a Life Is Strange: Before the Storm es todo un desafío. Intentar que un juego que claramente quiere explotar la gallina de los huevos de oro quede sincero, y sobre todo justificado, es muy difícil. Por mi cabeza han pasado cien análisis de Before the Storm. La mayoría de ellos pensaban incluso puntuar por encima a esta precuela hecha por Deck Nine bajo la atenta supervisión de Dontnod, con el fin de, de alguna manera, compensar aquél "error" que supuso el análisis del primer Life Is Strange, pero de hacer eso sería doblemente injusto con el primer título de la franquicia.


Before the Storm es todo lo que he dicho en el primer párrafo, pero no hay manera de hacerlo mejor. Sí que puedo entrar en determinados temas, como que el final no me convenció ni la mitad de lo que lo hizo el original, aunque el episodio especial Farewell hace que todo tenga un cierre mucho más adecuado.

Tampoco quedé contento con el enfoque en general. Uno esperaba que Chloe Price te saliera hasta por las orejas, pero el foco de Before the Storm se centra en Rachel, y claro, mi principal atractivo de este juego, y probablemente del anterior, es Chloe Price. El hecho de que muchas veces quede relegada a un segundo plano durante la poca duración del título -recordemos, tres capítulos-, hace que ahora eche todavía más de menos a Chloe Price. Porque esta Chloe Price es la mejor modelo de la explosión de la juventud, una juventud tortuosa, donde cada día es una guerra civil contigo mismo entre unos bandos que ni siquiera saben lo que buscan. Todos hemos sido Chloe Price en algún momento de nuestras vidas, o por lo menos quiero pensar que así ha sido y que no he sido el único desquiciado con tormentas sobre su cabeza. Es muy fácil empatizar con ella, y gran parte de este título se apoya en ello.


No he visto nunca un reflejo de la juventud más bien plasmado que éste. Sí, todo desde un punto de vista mucho más dramático, pero si os habéis identificado con algo de Chloe Price no hace falta que explique mucho más este concepto, así que me ahorraré las palabras. Es más, no quedé muy contento con el excesivo dramatismo que reina sobre la vida de Chloe. Llega un punto donde todo se hace un poco cómico, donde el cúmulo de casualidades de la vida de Chloe es tan extremo que cruza la frontera de lo verídico. Entre los dos juegos hemos vivido y revivido la muerte de su padre -esto no es spoiler- un trillón de veces, y la forma en la que encajan todas las piezas se corresponden a momentos maquiavélicamente orquestados. A veces pareciera que los desarrolladores disfrutaban torturando a Chloe.


Parecía imposible que un juego cuya historia ya sabías fuera capaz de removerte tantas cosas por dentro. Before the Storm consigue hasta sorprender. No en la trama principal, que como digo aleja demasiado el foco de Chloe, sino en cómo se trata a los personajes. Quedé gratamente sorprendido al comprobar que esa Chloe Price que se nos enseña en el Life Is Strange original, aparentemente capaz de comerse el mundo, es una persona más insegura y menos "macarra" de lo que deja ver, y es especialmente enriquecedor presenciar cómo esos dos universos no chocan, y forman uno de los personajes más interesantes que he tenido el placer de ver en un videojuego. La paradoja de todo esto está en que, lejos de ser ella un estereotipo, el verdadero estereotipo está en la gente que la considera un estereotipo.

Como veis "Chloe Price" aparece un millón de veces en este texto, y no debería extrañaros. Esto es sencillo: el juego está bien, pero necesitáis casi pasión por Chloe para llegar a los niveles que es capaz de alcanzar. La mera idea de que ya no haya más Chloe me entristece como no podéis imaginar.


¿Hay algo más aparte de una historia bien llevada? Bueno, en un juego de toma de decisiones como éste no necesitamos más, pero la realidad es que sí, hay, entre otras cosas, la confirmación de que el primer Life Is Strange era una delicia narrativa. Haceos esta pregunta: "¿De qué va Life Is Strange?". Muchos dirán que va de tomar decisiones, otros dirán que es un reflejo de la vida del instituto y otros tirarán por la vertiente de thriller que incluye esos sonantes cliffhangers de final de capítulo. ¿Alguien realmente piensa que Life Is Strange va sobre rebobinar el tiempo? Puede que alguno sí, pero desde luego no creo que sea lo primero que te viene a la cabeza. Yo necesito saltar como dos o tres barreras antes de chocarme con esa mecánica de juego, y Life Is Strange: Before the Storm no hace más que enfatizar esa sensación. Max, apretando el LT, era capaz de rebobinar el tiempo para cambiar sus decisiones. Chloe, apretando el RT, se mira la mano donde se ha escrito su próximo objetivo con el rotulador con el que dibuja hojas de marihuana por todo el instituto.


Before the Storm es una excusa para prolongar el universo Life Is Strange, sí, pero también es uno de los mejores ejemplos de que, más allá de la visión comercial, se puede hacer algo a la altura. Ya digo, a veces patina en algunas cosas, pero todo queda eclipsado por un universo tan atractivo y un personaje tan increíble como es el de Chloe Price. Puede que esto sea un punto final, pero siempre quedarán los imborrables recuerdos.


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