viernes, 28 de septiembre de 2018

Narcosis

Terror bajo el mar. No, no estamos hablando del gran Soma. Ojalá. El juego de Honor Code, Inc. nos presenta una historia interesante rodeada de un montón de malas decisiones. Veamos en qué se ahoga.




A la hora de componer una canción es más complicado saber cuándo poner los silencios que cuándo poner las notas. Narcosis se saltó esa clase, y no, no estoy hablando de su banda sonora, la cual es genéricamente aceptable. Honor Code, Inc. ha intentado hacer un juego para todo el mundo, y eso te condena normalmente a la indiferencia siempre y cuando tu producto no peque de numerosos problemas jugables, como es el caso.

Básicamente Narcosis no sabe construir una tensión, no sabe medir los ritmos y quiere asegurarse de que su juego dé miedo a base de tirar gatos a la cámara. Esto de "tirar gatos" es una expresión no literal que viene a decir que basa su miedo en asustar a "jump-scares" al jugador, solo que aquí hay una historia y un trasfondo bastante mejor como para optar por algo así. Es como que goza de todos los requisitos para poder conseguir un juego de terror basado en la ambientación pero se la carga en cuanto tiene ocasión. Son los silencios que mencionaba de la composición musical. En definitiva, si parece que puede haber susto va a haber susto, y eso se carga toda esa tensión que, sí, Narcosis consigue mediante su buen apartado sonoro pero que como digo no hace más que pegarse tiros en el pie cada vez que puede.

Es como si una parte del equipo de desarrollo hubiera querido hacer un Soma, y otra parte hubiera querido hacer un juego flash de jumpscares para vídeo de youtuber, y es como si esas dos partes jamás hubieran coincidido en su desarrollo. Es más, todo esto se acaba extrapolando a otros ámbitos. Hay partes donde estás tenso, revisando documentos y contexto, cuando de repente te giras y te encuentras un póster de los desarrolladores como si fueran una banda de rock de gira por el mundo, o parodias a discos de Muse pegadas por las paredes. Son cosas que pueden parecer simpáticas, pero que no tienen cabida en un juego de terror que pretende llegar a algún sitio como en teoría es Narcosis. Directamente te sacan de la ambientación


No, Narcosis no figurará en una clase sobre cómo construir tensión y terror. Tampoco lo hará sobre control del personaje, y ojo, porque os estoy hablando de un walking simulator. Un walking simulator que se maneja mal, y eso sí que es un logro. A diferencia de juegos como Agony donde el mero hecho de andar era una maldición, Narcosis falla en el mero hecho de que no hay pasos laterales. WASD pero las teclas A y D no andan lateralmente si no que giran. Esto es confuso, pero de alguna manera se justifica por el traje de buzo que llevamos que pesa tres quintales. En cualquier caso, se hace incómodo de jugar, aunque al ser tan lineal no es un mal mayor. Hay un componente de exploración y de perderse, pero es en su mayoría un juego lineal. Me recordó bastante a Adrift en muchos aspectos, más allá del tema del oxígeno.

El mal mayor llega cuando Narcosis pretende dejar de ser walking simulator. Absolutamente todo lo que hace fuera de ese género está mal hecho. Hay combates con pulpos y otras criaturas del fondo marino. Combates que se realizan con una navaja en las manos y cuyo tiempo de respuesta te hará pensar que tu ratón está roto. También hay algunas partes demenciales de plataformeo en primera persona que bordean la desinstalación.


En todo este océano de calamidades, Narcosis brilla con fuerza en algo: la historia. Y sinceramente, he dudado mucho sobre escribir esto o no porque lo puedo llegar a considerar spoiler. No hay spoilers, podéis estar tranquilos, pero si yo sé que la historia es decente ya voy sobre aviso y probablemente acabe estropeando lo único que se salva de Narcosis. A mí me dejó con un buen sabor de boca que casi llegó a hacer que perdonara todo lo demás. Más que su historia, Narcosis brilla en su narrativa, en la forma en la que cuenta lo que acontece. Al fin y al cabo, estamos ante un walking simulator, y tal y como pasa con otros géneros la historia representa más de un 50 % a la hora de la valoración. No llega a salvar todos sus problemas, principalmente porque la gestión del terror aquí es fundamental, pero sabed que en ese aspecto Narcosis no va mal.


No puedo decir que Narcosis sea un buen juego, No puedo perdonar sus grandes problemas a pesar de su decente historia. No es el peor walking simulator que he jugado ni mucho menos, pero me entristece ver cómo se podía haber hecho algo mejor de una manera mucho más fácil.


Copia de prensa proporcionada por Honor Code, Inc. En ningún momento las opiniones vertidas en este texto se han visto influenciadas por este hecho.

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