jueves, 22 de junio de 2017

Rust: Diario de un Desnudo - Capítulo 4: El Wipe



Es recomendable leer los capítulos anteriores del Diario de un Desnudo.

Mi vuelta tras un mes de ausencia fue positiva. Como dije, tenía mucho miedo de que mis amigos hubieran abandonado el juego, pero comprobé nada más llegar a mi zona wifi cómo seguían jugando. No podía creerlo, y no sólo eso, si no que seguíamos en el servidor pacifista donde empezábamos a entender el juego. Teníamos claro que ese servidor era el ideal. Y sí, lo es para alguien completamente nuevo y lo recomiendo encarecidamente a todos aquellos que empiecen. Entender lo básico es primordial, y hacerlo con la tranquilidad de que no se te ataca está muy bien. Bastante complejo es el juego de primeras como para que encima no puedas pararte a leer nada porque te están cosiendo a tiros.

Uno de nosotros le metió muchas horas durante varios días para empezar a hacer una casa decente. La casa ya era muy fea, pero tal y como dije cuanto más fea sea la casa mejor es para Rust. Una torre muy estrecha que se apoyaba sobre unas rocas enormes lo que de alguna manera facilitaba el acceso por arriba. La casa estaba bien, estaba rodeada de chapa -luego descubrí que siempre mejor piedra- y al parecer -yo no estaba presente- invitaron a uno del servidor -un pro- a que la viera. Dicha criatura dio muchos consejos sobre cómo mejorar la casa y los problemas que podía tener. Así pues, nuestra obsesión se cebó con los muros externos de piedra altos. La idea era bordear no sólo la casa, si no también el conjunto de rocas grandes de la zona para que nadie pudiera entrar desde arriba escalando. Idea loquísima, pero éramos jóvenes y tiernos.

Hicimos el primer muro de piedra, y... WIPE! WIPE!!!!! WIPE!!!!!! El chat se empezó a llenar de una palabra a la que no le hacíamos caso:  WIPE!!!!! No teníamos ni idea, pero la gente se empezaba a despedir. Algo raro ocurre cuando ves a todo el mundo a tu alrededor abrazarse y despedirse entre lágrimas entre frases como "no somos nadie". Con miedo preguntamos que qué era eso del wipe. EL WIPE!!!!! EL WIPE!!!!!!!! Descubrimos la dura realidad: el primer jueves de cada mes, el servidor se reinicia eliminando todo lo que hay en él y haciendo que todos los jugadores empiecen de cero. Esta medida está destinada a que nadie se haga una fortaleza lo suficientemente potente como para atormentar a los vecinos durante toda la vida, y que aquellos jugadores que lleguen nuevos tengan las mismas posibilidades. Mi cabeza no alcanzaba a entender cómo en un mes la gente era capaz de hacer semejantes mamotretos. Todo eso cambió, claro está.

¡¡¡¡¡¡EL WIPE!!!!!!

Así que allí estábamos, en nuestra casa con un mero muro de piedra puesto. La cosa no pintaba bien, nos quedaban como... 40? 50? muros de piedra para llegar a cerrar todo eso. El wipe presente. Nunca tuve una sensación tan fuerte de estar en una película de Roland Emmerich. ¿Qué hicimos? Decidimos subir a la azotea y visualizar lo que sería nuestra última puesta de sol. Nos desnudamos para tal evento, y tiramos todas nuestras pertenencias desde lo alto de la torre al suelo, porque el ser humano tiene una extraña fascinación por ver cómo caen cosas random desde lugares muy altos. El reloj se acercaba a las 12 y daría inicio al primer jueves del mes. El Wipe en el horizonte. Si hubiera uvas en el juego tened por seguro que me iría de cotillón.. 3... 2... 1... WIPE!!!! .... ¿Wipe?.... ¿Qué hacemos aquí todavía desnudos si ya es el primer jueves del mes? ¿Qué pasa con todas las confesiones de última hora que nos hemos hecho? Efectivamente, el Wipe era ese día, pero eso de las 12 de la noche como que nos lo habíamos inventado. El servidor se reiniciaba a las 6 de la mañana o así, y es que además esto del wipe cambia de un servidor a otro, aunque lo estándar es mensual. Pues nada, en nuestra mente hubo ya wipe y nos olvidamos de volver a entrar hasta que se hubiera consumado.

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