David Board es el responsable de esta humilde joya -a ratos incomprendida- que tiene esa terrible etiqueta en Steam de Walking Simulator. Una etiqueta ya generalmente aceptada y que sirve para definir aquellos juegos donde nuestra principal preocupación es andar hacia nuestro siguiente destino para enterarnos de una historia que se nos va dando poco a poco en unos entornos habitualmente metafóricos, asistiendo más a lo que podría ser un libro audiovisual que a un videojuego en sí. Ya os anuncio que Lifeless Planet tiene esa etiqueta injustamente puesta. Sí, se acerca más a lo que muchos llaman "una experiencia" en vez de a un videojuego, pero la interactividad es bastante superior de lo que la etiqueta Walking Simulator a mí me transmite.
Juguemos un poquito a Interstellar.
