No os lo vais a creer, pero hoy hablamos sobre cómo hacer un juego de terror.
Fear the Spotlight llega de la mano de una pareja de desarrolladores bajo el nombre de Cozy Game Pals, un nombre que parece querer engañar al jugador de cara a jugar a este título de terror pero que, si nos paramos a ver el resto de sus trabajos, nos chivan un poco sus intenciones iniciales: la visual novel Tokyo Snap y el juego de saltar a la comba Jump Doper, llegando ambos títulos a Steam en 2019. Fear the Spotlight supone un viraje a esas propuestas acogedoras, presentando un juego de terror que atrajo la atención de Blumhouse Games, el sello subsidiario de Blumhouse Productions que busca especializarse en la distribución de juegos de terror a través de la búsqueda de talento nuevo. Fear the Spotlight es, junto a Crisol: Theater of Idols (Vermila Studios, 2026), el título que más ruido ha hecho de entre la primera oleada de títulos de la compañía.
La cantidad de juegos de terror que han pasado por mis manos es mareante. Podéis echar un ojo a la lista completa de análisis para encontrar de todo y en todas sus versiones posibles. Por eso, al haber consumido tanto de este mal llamado género, he llegado al punto en el que disfruto de producciones más sinceras, menos pretenciosas, que no le busquen los tres pies al gato y que no tengan complejos a la hora de reconocer sus carencias. Fear the Spotlight es justo eso, un juego simple que, con un par de detalles en el cuidado, transmite más que muchos que se meten en complicadas ambiciones que suelen acabar en decepción. Fear the Spotlight es un survival horror sin mapa y un survival horror sin acción. Con esto ya podéis haceros una idea a la hora de sentir el juego como un survival horror de inventario para puzles muy básico, en entornos muy reducidos y casi lineales con, si acaso, un par de bifurcaciones. No es la intención de Cozy Game Pals exprimirte el cerebro con sus enigmas, tampoco lo es que te dejes el corazón en el camino con sustos. Una experiencia más narrativa, con alguna que otra buena sorpresa, que resuelve sus pasajes tensos con sencillas partes de sigilo que, si bien manidas a estas alturas de la película, entran bastante bien. Otra pista de todo esto la tenemos en su escasa duración, de en torno a cuatro horas donde no bajaremos el ritmo en ningún momento.
Todo esto da para un juego apañado y, seamos sinceros, poco memorable, pero a través de un gran cuidado en lo técnico acabamos teniendo algo mucho más inspirado de lo que podía parecer. Podríamos decir que el juego tiene mucha personalidad por apostar por un aspecto gráfico sacado de la época de la primera PlayStation, pero es una técnica tan recurrente en los últimos años que han matado cualquier factor sorpresa a su alrededor. Para mi gusto, muy bien llevada en esta ocasión, ya que casi todos los juegos que recurren a este arte acaban apostando por cámaras fijas que dificultan un tanto la progresión a través del gameplay. Fear the Spotlight se siente un juego muy cómodo de jugar, consiguiendo una buena ambientación con escenarios con referencias inequívocas a Silent Hill -también inesquivables en ese inventario- donde nos movemos con linternas capaces de iluminar lo que deseemos mediante el stick derecho. Sé que parece que estoy mencionando cosas muy concretas, pero todos aquellos que hayáis buceado lo suficiente en esta clase de títulos entenderéis a qué me estoy refiriendo.
Este cuidado también se traslada a pequeñísimos detalles, como la forma en la que la interfaz acompaña y no ralentiza al jugador o el uso de físicas en momentos muy concretos solo para dar mayor sensación física al juego. También ha ayudado que hayan dado en el clavo con una de mis ambientaciones favoritas, sino la que más: la ambientación escolar. Dicho sea de paso, Fear the Spotlight tiene un punto de terror infantil, directamente por su propuesta y también por su duración, así como por un diseño de personajes un tanto caricaturesco que bien podría, rebajando algunas partes más tensas, hacer pasar este juego como un capítulo mañanero de Pesadillas. Una experiencia más simplona, no por ello peor, que incluso diría que se disfruta más en compañías. Todo esto, siempre desde el prisma de alguien que siente cada vez más incapacidad por sentir algo de terror en juegos, películas o lo que se tercie más allá del mundo real.
Fear the Spotlight sorprende desde la sencillez. Uno de esos juegos que se atreven a quedarse con el núcleo de su idea, y no ven la necesidad de manifestar sus complejos con retorcidas mecánicas forzadas. Duración, gameplay e historia al servicio de lo que pide en todo momento.
Jugado en PC (Epic Games Store).





No hay comentarios :
Publicar un comentario