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sábado, 7 de agosto de 2021

DIARIO DE UN GORDOCHEETOS #26

Anunciamos la llegada de una lluvia de mierdijuegos a las próximas anotaciones del Diario de un GordoCheetos.


Resulta que me ha dado por fabricar insignias de Steam de aquellos cromos que no se pueden comercializar. Esto es, cromos de juegos baneados, auténticas basuras que, para que sigan en mi inventario, prefiero convertirlos en fondos de pantalla y similares. Así pues, preparaos porque nos vamos a embarcar en los próximos GordoCheetos en algunos análisis de juegos paupérrimos que, como no podría ser de otra manera, no tienen cabida en un análisis profundo. Los espaciaré para que los GordoCheetos no sean monopolizados por semejantes patrañas, pero avisados estáis.


Y qué mejor que empezar con uno de ellos ya. Tenía por ahí un tal Barclay: The Marrowdale Murder que dieron gratuito hasta en la sopa y, tras consultar Howlongtobeat y comprobar que el juego duraba una hora, me metí en él. Estamos ante una aventura de point & click hecha con el RPGMaker donde tendremos que descubrir el asesino en un Cluedo de toda la vida. Una fase de encontrar pistas, otra de interrogatorio y una última de acusación donde, aquí le damos algún punto extra, el juego está preparado para tu error y se ha molestado en recrear distintos finales en función de a quién acuses. Desgraciadamente el resto no acompaña, porque el juego está tremendamente roto. Se te pide encontrar todas las pruebas y hacer todas las preguntas, y hasta que no has encontrado las 25 preguntas no te deja hacer la acusación. ¿Qué problema hay? Ninguno, pero resulta que a veces no cuenta las preguntas y te obliga a repetir lo mismo una y otra vez. Es más, cuando llegue a las 25, seguí haciendo la misma pregunta que no contaba al principio más veces y al final tuve un estúpido "has hecho 30 preguntas de 25 disponibles" antes de proceder con la acusación. Si a esto le sumamos que hay un error gramatical casi en cada diálogo, y que este juego proviene de Crimson Duck Studios, conocida por haber sido baneada en Steam por robar assets de otros juegos, pues qué queréis que os diga, bastante bien ha salido la cosa para lo que pintaba.


Microsoft Flight Simulator me la está jugando cuando más lo necesito. Resulta que su llegada a consolas se ha traducido en dos cosas. La primera, un aumento en rendimiento impresionante para PC. La segunda, un juego roto. En el fondo me lo esperaba, porque estas cosas no suelen salir bien de primeras, pero siguen pasando los días y el juego no acaba de funcionar. Continuos crasheos al escritorio, algunos a mitad de vuelo y otros en el mismo menú del juego. Los foros arden con ello, y Asobo Studio sacando hotfixes para intentar revertir la situación. Es una lástima porque lo estoy echando de menos como el comer, pero ponerte a planear una ruta durante una hora para luego llegar al juego y perderlo, no es una de mis experiencias más positivas en la historia de los videojuegos. Os recuerdo, ya que estoy, que en Twitter tengo un hilo con los lugares del mundo que voy visitando, o bueno, que iba visitando, porque ahora mismo no se me deja.


Cerramos con otro análisis de uno de esos juegos a los que le quiero sacar cromos y poco más. Bueno, que ya que estoy los juego, porque todavía queda bastante de aquel NeoJin devorador de mierdas como bien se ve en la cantidad de basura que he analizado a lo largo de mi vida. Y no, esto no es ni de lejos la peor que he consumido, pero forma parte de Digital Homicide Sutdios, uno de los estudios baneados por Steam por prácticas fraudulentas, así que no esperéis nada bueno. Devils Share es un juego que rondará la media hora al que le falta de todo, pero sobre todo destaca la ausencia de animaciones. Guiado por objetivos, se nos presenta un pequeño pueblo que debemos registrar para desesperarnos con un control paupérrimo que nos hará ir tropezando a cada paso que demos, y donde tendremos que sobrevivir a balazos como si de un Call of Duty se tratara para finalizar la amenaza que suponen unos demonios cuyo mayor peligro es el odioso spawn random capaz de colocártelos en tu espalda a un centímetro. Es muy malo, pero dura tan poco que no le da tiempo a mostrar lo realmente malo que es.

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