martes, 18 de septiembre de 2018

Shape of the World

Hollow Tree Games se pone la bandera de la pretenciosidad con Shape of the World.


Vas andando y todo a tu alrededor va emergiendo a tu paso. Naturaleza por doquier, montañas, pasarelas celestiales que te llevan a nuevas zonas, animalitos entrañables que rara vez interactuarán contigo... Si no tienes suficiente cárgate de semillas y planta árboles de manera instantánea lanzándolas con tu click izquierdo para absolutamente nada -a menos que te interesen los logros de plantar miles de árboles del juego-.

He de decir que lo de pretencioso iba con la boca pequeña. No, Shape of the World no es un juego excesivamente pretencioso. Simplemente es un lugar de relax, un lugar de exploración y un lugar donde echar las horas muertas en un lienzo donde no puedes hacer mucho más que mirar. No es uno de esos juegos con mensajes místicos ni cuádruples lecturas. Tan sólo se te pide que andes y vayas viendo las distintas combinaciones de colores que se te van poniendo delante, y los diversos filtros que se van acoplando en cada una de las "fases".


Y es que el principal reclamo de este tipo de juegos es el apartado visual, pero Shape of the World no llega ni a eso. Sí, las imágenes son bonitas, las capturas dejan ver mundos coloridos y los primeros minutos también apoyan esa buena sensación. Desgraciadamente, los gráficos del juego son invariablemente los mismos en todo momento, y atravesar cada uno de los checkpoints hace que la paleta de colores cambie. Me gusta quitarle a los juegos su principal virtud a ver si tienen algo que ofrecer más allá de un arma aislada que ni siquiera es necesaria para un "juego". Me imagino Shape of the World en blanco y negro y queda un juego endemoniadamente feo.

Pero claro, para eso está el color. Para eso y para que esto parezca Locoroco

Claro, es injusto valorar Shape of the World como videojuego cuando lo que pretende es ser ese paréntesis en tu ajetreada vida. También tenéis que saber que yo no soy ni mucho menos el target de este tipo de juegos. Si necesito algo así, voy a un juego como Niko Through the Dream que me permita coquetear con puzles en remansos de paz. Por todo esto, Shape of the World no tiene una nota tan infame como puede aparentar.

La pirámide alimenticia de la exploración

Echar un vistazo a los logros también habla en este caso mucho sobre el juego. "Planta mil árboles". "Toca un monumento cien veces". "Pásate el juego una vez". "Pásatelo dos veces". "Pásatelo tres veces". ¿Cómo? En un juego puramente lineal se incluyen logros como esos que se traducen como "Juega a nuestro juego más de lo necesario". Desde luego sería un logro hacerlo. Toda esa clase de logros me recuerda a los infames juegos hechos en un trastero y que tenían logros para parar un tren hasta que Steam les echó el freno.


No os equivoquéis, si creéis que el juego os atrae por esa cambiante paleta de colores, o si pensáis que echar aquí un buen rato entre juego y juego os va a compensar, probablemente así lo haga. Mi valoración es bien personal, pero no puedo decir que el juego esté mal hecho o que haya detrás una panda de inútiles.


Copia de prensa proporcionada por Plug In Digital. En ningún momento las opiniones vertidas en este texto se han visto influenciadas por este hecho.

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