lunes, 30 de noviembre de 2015

Master Reboot

Master Reboot es uno de esos ejemplos que de alguna manera justifican la presencia de los "Walking Simulator". Juegos en donde nuestra principal preocupación será andar para que la historia se vaya desarrollando a nuestro paso. Ya han pasado por aquí algunos ejemplos, como el caso de Dear Esther o más recientemente Lifeless Planet. El juego que hoy nos ocupa no sirve para entender dicho género como tal, porque los niveles de interactividad son elevados en el juego de Wales Interactive (Gravity Badgers, Souls Axiom), pero su concepto al menos narrativo comparte mucho con ello.



"Walking Simulator" es una etiqueta demasiado negativa y despectiva que de alguna manera tira por tierra grandes trabajos, como es el caso de este Master Reboot. Yo, la verdad, preferiría llamarlos de otra manera, algo así como "videolibros". Son juegos que no vivimos ni en primera ni en tercera persona. En el fondo somos espectadores que controlan el ritmo de narración sin más en la mayoría de los casos, no interviniendo en el desarrollo de la historia pero sí siendo una parte activa de la misma.


Normalmente estos juegos suelen ser considerablemente abstractos, y cuando uno se pone a jugar ya tiene esa sensación de que se va a tirar más tiempo buceando por foros para entender completamente la historia que jugando. Tenemos casos de juegos como Kairo -más orientado al puzle- donde lo abstracto reina muy por encima de cualquier otra cosa, o experiencias más suaves como Home -un híbrido que tiene muchas dosis de estos Walking Simulator-, pero la mayoría de estos juegos se decantan por hacerte pensar por encima de dártelo todo mascado. Esto les suele llevar en demasiadas ocasiones a verdaderos laberintos de pretenciosidad donde la mayoría acaban perdiéndose.

Master Reboot es un juego lo suficientemente inteligente como para ser sesudo y a la vez no atravesar nunca la barrera de la pretenciosidad. Su argumento -basado en una sociedad donde la gente sube su "alma" a la nube con el objetivo de que no se pierda tras la muerte- ya es suficiente motivo como para que le prestemos nuestra atención. Eso sí, es uno de esos juegos donde todo está un poco desordenado y nuestra labor será ir recolectando las piezas de un puzle que acaba teniendo mucho sentido. Lo bueno es que no exige demasiado para seguir el hilo, y más que entender las pinceladas abstractas lo que debe preocuparnos es poner orden al desastre, algo así como si nos hubieran dado un libro con sus páginas sueltas y desordenadas.

Hay algo en el ala de este avión
Como digo, Master Reboot es demasiado interactivo como para hacer sobre él una profunda reflexión sobre el género en sí, pero las sensaciones y sus prioridades sí que son compartidas. Merece la pena, y no poco, pero tuvo la mala suerte de que días después jugué a otro que lo eclipsó totalmente. Ya veréis cuál a no mucho tardar.


2 comentarios :

  1. No soy mucho de estos simuladores pero si me dices que tiene una buena historia, tal vez más adelante le eche un ojo. Es que algunos de ellos bordean la fina línea entre lo que es un juego y oír música de ballenas para relajarse.

    Saludos fremen.

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    1. Ya digo que éste goza de bastante más interactividad, e incluso se aparta de la linealidad de otros como Dear Esther (que es un poco la referencia del walking simulator como tal).

      Si me topo con alguien que no está convencido del género y quisiera que aterrizara suavemente en él, Master Reboot sería la transición ideal.

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