lunes, 6 de mayo de 2019

The Crooked Man

The Crooked Man es un juego que forma parte de una saga a la que dudo que alguna vez le dedique más tiempo. No es que The Crooked Man sea un mal juego, aunque llamarle “juego” se me antoja raro, es más que no me ofrece nada que realmente pueda justificar extender mi tiempo en algo así, a menos que alguien venga a decirme que el resto de juegos merecen la pena hasta el punto de cambiar radicalmente.


Estamos ante el clásico juego de terror en RPGMaker, con un puñado de ideas decentes ante un motor tan limitado pero que queda por debajo de otros juegos en creatividad, como fue el caso del fabuloso Ib. The Crooked Man es un juego que tiene tiempo dedicado detrás, sí, pero digamos que simplemente está bien hecho, sin mayor cosa que añadir. La historia, principal aliciente en estos juegos guiados casi lineales con, en este caso, algún pasaje de acción al final de cada capítulo, acaba siendo una historia más de terror adolescente con influencias de algunas obras de terror psicológico. En definitiva, con 16 años me hubiera gustado bastante más que ahora, sobre todo porque ya he visto demasiado del género en multitud de artes.

Podría pasarle sus problemas a la hora de presentar una historia lo suficientemente atractiva. El juego está bien escrito, y aunque como digo no pasa de esa categoría de teenager se ve la buena voluntad de hacer algo bueno. El problema está en que The Crooked Man falla como juego en algo muy simple, y es que marea demasiado al jugador y le hace perder el tiempo.


Profundizando, el juego se desarrolla en pequeños niveles semiabiertos donde tendremos que buscar la típica llave para abrir la típica puerta, o descifrar una serie de enigmas para obtener un código que desbloquee una cerradura. Así, el jugador tendrá que ir de arriba abajo buscando el siguiente paso. Son puzles simples, y a la vez van más allá del típico puzle que encuentras en casi todos los juegos. Esta inspiración Resident Evilesca de presentar mapas con habitaciones y enigmas que vas desbloqueando está bastante bien, aunque eso sí, procurad tener tiempo por delante para completar una zona cada vez que la empecéis, porque la ausencia de mapa puede hacer que os perdáis.

El gran problema de The Crooked Man es el mencionado: está encantado de marearte. Y es que ocurren unos cuantos eventos donde no sabes dónde ir. Un personaje ha salido de la habitación y te toca perseguirlo. ¿Hacia dónde? Tú sabrás. Oyes ruidos lejanos y tienes que acudir a ellos. ¿Dónde? Tú sabrás. Recuerdo mínimo cuatro veces donde me recorrí todo el mapa buscando el siguiente punto al que ir, abriendo puerta por puerta y comprobando pasillo por pasillo para encontrar el lugar donde tenía que ir para que el juego avanzara. Esto no sólo supone un tedio importante para el jugador, sino que también supone el romper el ritmo narrativo y la tensión conseguida. No hay nada peor que una banda sonora de terror en momento de clímax repetida en bucle porque todavía no has llegado a donde tienes que ir.


Mi experiencia con el juego ha sido buena a pesar de todo. Falta un poco de feedback general como he dejado patente, pero es un juego que recomiendo a aquellos que no tienen problemas  en lidiar con el apartado visual de todo este tipo de juegos.


1 comentario :

  1. No sé de qué es esta clave, muy probablemente de un mierdijuego, así que aquí queda (Steam)

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