viernes, 11 de mayo de 2018

Final Fantasy XV

Un príncipe que tiene que ganarse su trono. Final Fantasy XV queriendo devolver a la saga su brillo. ¿Lo habrá conseguido Square?



"A Final Fantasy for fans and first timers".

La peculiar sentencia pre-título deja muy claro qué es Final Fantasy XV. Si te gusta esto de los videojuegos es muy probable que sepas que los Final Fantasy son completamente independientes entre sí. Cada Final Fantasy es una nueva oportunidad de enganchar a nuevos seguidores a la saga. Sin embargo, ese trono que ganó en su época dorada con Final Fantasy VII y por extensión Final Fantasy VIII y IX en su gloriosa era de la primera PlayStation fue perdiendo fieles, y a día de hoy, tras lo que unos consideran evolución y otros una sangrante pérdida de identidad, Final Fantasy no tiene ese papel tan protagonista.


Final Fantasy XV es un auto-homenaje. La cantidad de referencias a pasados juegos y su propio sentido del humor convierten a este juego en un verdadero caramelo para los que llevan más de treinta años jugando desde el primer lanzamiento, pero a la misma vez es un juego completamente nuevo que no vive del pasado. Un juego bastante valiente y bastante cuidado. Es un equilibrio perfecto para un juego con tanta historia y ecos del pasado.

Y es que he de decir que la cosa se me torció mucho cuando leí que este juego empezó siendo un mero spin off llamado Final Fantasy Versus XIII. El proyecto se fue un poco de las manos y acabó siendo lo que ahora nos ocupa, pero cuando los juegos tienen en su base otra idea digamos que no acaban saliendo como deben. Su extraña gestación sin embargo dio buen fruto, porque ya os avanzo que adoro Final Fantasy XV.


Han pasado ya semanas desde que acabé el juego. Había tanto que comentar, tanto que resaltar y también criticar que decidí darme bastante tiempo para que mi cerebro filtrara lo verdaderamente importante, y creo que lo ha hecho. Mi recuerdo de Final Fantasy XV está claro. No tengo un recuerdo de batallas épicas, no tengo una sensación de haber jugado a una maravilla jugable. Mi recuerdo final, mi sensación al pensar en Final Fantasy, es simplemente la de un grupo de cuatro amigos que parece una boyband encantados de haberse conocido que se van de aventuras con el verdadero único fin de tomar fotos y hacer acampadas. De verdad, eso es lo que me queda de Final Fantasy XV, y no por ello es algo malo, aunque sí que es cierto que habla un poco mal de su historia.

La banda sonora en tu coche de cualquier Final Fantasy lanzado mientras Noctis mira al horizonte despeinado por culpa del modo descapotable, Ignis al volante proponiendo ir encontrando refugio porque la noche trae criaturas peligrosas mientras debate mentalmente qué cocinar, Prompto haciéndose una selfie y Gladiolus leyendo su libro, probablemente de leyendas épicas de escuderos salvando a su rey. Encontrar un sitio para acampar, irse de pesca, ir a la ciudad a llenar el depósito de gasolina, pedirle a Ignis que conduzca hasta tu siguiente objetivo y volver a tu yo en la vida real para mirar el WhatsApp hasta que Ignis te avise de que habéis llegado.

Final Fantasy XV es el viaje, no es el destino.


Pero todo este romanticismo por un mundo de aventuras es mucho más, está claro, y Final Fantasy XV es un gran juego. Su sistema de combate, apostando ya directamente no ya por un action RPG si no por un hack and slash RPG, donde los hechizos son lo peor del juego por funcionar como meros objetos con un sistema poco intuitivo y muy perezoso. Noctis, personaje que controlaremos, deberá buscar la debilidad del adversario en su arsenal personal de armas que incluyen espadas, lanzas, pistolas y mandobles entre otras armas además de un montón de armas legendarias que a la misma vez sirven como leitmotiv de las diversas mazmorras que atravesaremos. Es un sistema de combate que, evidentemente, choca frontalmente con aquellos combates por turnos clásicos que tanto tiempo nos acompañaron. Un sistema de combate que si bien apuesta por la acción respeta de cierto modo su parte RPG. Todavía será importante subir de nivel, con la diferencia que esta vez la experiencia se guarda y no se aplica hasta que descansamos, un poco a lo Dark Souls, y además el dónde descansemos hará que la experiencia pueda potenciarse incluso más.

A mí personalmente me ha encantado, pero estáis ante alguien cuya saga predilecta de RPG es la de Tales of. Como podréis intuir no dependen tanto del nivel que tengas si no de tu equipo y tu propia habilidad. Los combates por lo general están bien, diría que muy bien porque es bastante divertido luchar, pero es algo así como que están bien diseñados en su núcleo y la ejecución falla. A veces luchar es incomodísimo, otras tantas, la mayoría, es un placer pocas veces visto. Para bien o para mal en Final Fantasy no os esperan zonas donde tengáis que subir de nivel durante horas. Es más, el juego se vuelve ridículamente fácil si lleváis unos cuantos niveles por encima de lo aconsejado en la historia principal.

Lluvias de números en pantalla garantizadas

Y desgraciadamente fue mi caso, porque soy del tipo de jugador que primero lo secundario y luego lo principal. Mi nivel siempre superaba por lo menos en 15 el nivel que te pedía la historia, y cada vez que volvía un par de espadazos solucionaban cualquier entuerto. El precio para llegar ahí no creáis que es de lo más satisfactorio, porque dad por hecho que os van a dar una cantidad de misiones secundarias absurdas a cual más aburrida y sosa. Ir a la otra punta del mapa a recoger un tomate para un vendedor, acudir a por placas de cazadores caídos en combate, recoger un objeto que potencie tu coche y mil misiones de recadero que acaban siendo todas iguales.

Es por ello que aquí se hace más patente lo de que el viaje es lo que importa y no el destino, porque en esos trayectos aburridos pueden pasar cosas, cruzarte con nuevas misiones, presenciar una conversación interesante entre tus carismáticos personajes o simplemente disfrutar de las vistas, porque son muy disfrutables. Recuerdo, en definitiva, pensar en lo que mejoraría este juego con unas secundarias a la altura, pero a la misma vez no recuerdo aburrirme en ningún momento. Desgraciadamente he de añadir algo, y es que dudo mucho que la gente no se aburra en estos momentos. Por ello es vital que empatices con sus personajes para llegar a las cotas de satisfacción que alcancé yo.


La historia principal se ha llevado palos por doquier. Una aventura llena de agujeros, con millones de cosas que quedan en el aire o directamente mal explicadas. A mí la verdad es que me acabó doliendo menos que al resto porque me encanta el queso de agujeros, pero entiendo las críticas. Lo que sí tengo que darle es una capacidad para generar empatía tremenda. Final Fantasy XV acaba siendo una bella historia donde la amistad se antepone a cualquier otra cosa. Son cosas que puedes ver venir desde el primer momento, pero lo cierto es que Square consigue una hermandad entre sus personajes sincera, y hace que pasar tiempo con ellos sea efectivo.

Pero Final Fantasy XV no muere aquí, ni mucho menos. Es un juego que se ha ido actualizando y que ha ido cambiando incluso la historia. Algo tan absurdo como el hecho de que el juego que jugaste de salida en 2016 no es ni por asomo el juego que hoy día se encuentra en nuestras manos, y voy más lejos, porque el juego que tenemos ahora en nuestras manos tampoco va a ser la versión final. Entre retoques, cambios, añadidos y demás Final Fantasy XV no es que haya salido por trozos, es que ha salido para reiniciarse mil veces. A todo esto se le une una visión de proyecto multimedia que hace que sea aconsejable tener que tragarse una película, una serie de animación y un montón de DLCs dedicados a cada uno de los personajes importantes de la historia. Esas cosas particularmente me dan una pereza extrema.


Pase lo que pase no va a empañar el hecho de que me lo he pasado tremendamente bien en el mundo de Final Fantasy XV. Es un gran juego con malas decisiones de marketing. Es un juego que recomendaría a cualquier jugador, y efectivamente es un juego ideal para que cualquiera pruebe un Final Fantasy sin que tenga un contexto. Vas a pasar todo el tiempo con tus compañeros de viaje, por lo que como se te tuerza alguno de ellos estás jodido. Si por el contrario, como me pasó a mí, acabas conectando mucho con los personajes, tienes un juego tríplemente bueno, tanto como para tener una de las notas más potentes de El BloJ. Ya sabéis lo caro que está aquí todo, por lo que esto no es casualidad.


10 comentarios :

  1. Qué bien y qué bonito escribes, me caguen la leche. *_*

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    1. ¡Tú que me lees con buenos ojos!

      Muchas gracias *_*. Comentarios así animan mucho a seguir!

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  2. Pueees reafirmas mis ganas de pillármelo cualquier día. Me encantaron las demos que salieron antes del juego pero ya fuera por A o B, aún no me he hecho con la versión final xD

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    1. Quizá te convenga esperar un poco más y asegurarte de que lo que te pillas es la versión final. Con tanto DLC y "reestructuración" en general uno no sabe cuándo es recomendable jugarlo.

      Eso sí, hazlo cuando puedas, más si te gustó la demo.

      Gracias por comentar!!

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  3. Yo lo instalé el otro día... iba a ponerme a jugar pero me recomendaron que mejor ver primero la película (que dura sus dos jodidas horas). Tengo ganas de jugarlo pero no de ver la película... así que lo estoy aplazando hasta que tenga ganas de ponerme a visionar algo tan largo

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    1. A mí la película se me hizo un poco insoportable. Sí, bueno, no está mal verla para meterse un poco en el contexto, pero vamos... si te la saltas tampoco vas a morir.

      Me gustó mucho más la serie de animación, más corta y con más "background". No sé. Está bien verlo todo pero puedes jugarlo sin problemas.

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  4. Jopé qué ganas me has dado de pillarlo. Cuando salió ya le tenía ganas, pero como hasta que no me compre una PS4 nada, llevo desde entonces evitando spoilers.
    Me gusta lo que has escrito, yes yes.

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    1. Muchas gracias *_*

      Yo lo he jugado porque gracias a Dios salió en PC, si no imposible! Espero que cuando lo juegues te acuerdes de decirme qué te pareció.

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  5. Soy el canpeón de FFXV. Llego toda mi vida desde su primer trailer (versusXIII) esperando este juego y siguiendo su desarollo hasta que se formalizó y se hizo real, reservao de salida, cogido en mis manos, visto que el juego no estaba completo, y con todo el dolor del mundo (viendo que no tardarón nada en anunciar la tanda de DLCs primeras que completaban la historia) devolverlo a la puta tienda.

    Y estoy esperando el día en que pueda jugar una edición completa.

    Cuantos aos van...? en fin.

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    1. Y lo que queda, y lo que queda... Una de las peores estrategias de lanzamiento que se han hecho nunca en la historia de los videojuegos.

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