domingo, 20 de mayo de 2018

Brothers: A Tale of Two Sons

Hola, muy buenas, llego cinco años tarde. Para variar.



Brothers: A Tale of Two Sons es un juego que apareció en 2013 gracias a Starbreeze Studios AB. Detrás del estudio se encuentra su desarrollador, Josef Fares, responsable del ahora de moda A Way Out por su lanzamiento.

Ganador del BAFTA a la innovación en 2014 y ganador en los Spike Videogame Awards de 2013 al mejor juego de Xbox. Múltiples nominaciones a cuestiones relacionadas con narrativa e historia. Repito, llego tarde a Brothers, pero he llegado bien para decir que sigue siendo tan buen juego como lo era en 2013. Me uno a la corriente que ensalza este juego, y recuerdo mi partida con especial cariño.


Y es que Brothers es un juego de una sentada. Su escasa duración -unas tres horas y media y persiguiendo todos los logros- puede parecer un handicap, pero a mí me acabó pareciendo una virtud. Su mundo es muy atractivo, y es una epopeya maravillosa que bien podría ser narrada por un Steven Spielberg en una sobremesa. Un mundo de fantasía, con criaturas sacadas de una fábula y con seres de la oscuridad que hacen acto de presencia con la peor de las intenciones, todo ello dispuesto para una pareja de protagonistas entrañable compuesta por dos hermanos de reducida edad. Uno de ellos valeroso, confiado y responsable, el otro, inquieto, curioso y gamberro. Ambos acaban entrando de inmediato por tus ojos y corazón.

Una imagen vale más que mil palabras.

Brothers en una imagen

Controlaremos al mayor de los hermanos con la parte izquierda del mando. Stick izquierdo para moverle y LT para interactuar con cosas. Usaremos la parte derecha para el más pequeño. Stick derecho para moverle y RT para interactuar. Cada uno tiene sus propias habilidades como es de esperar, y los puzles están hechos para ser resueltos de una única manera posible. Brothers es una experiencia tremendamente lineal.

Pero esta excentricidad de los controles, que hace que al principio controlemos a los hermanos como dos patos mareados, no basta para hacer un gran juego. Sin duda es una idea original y espectacular, que además da un paso más allá en determinado momento del título saltando la pantalla que tienes delante de ti. Sí, repito, es una buena idea y es reclamo suficiente como para que te pares en él cuando estás ojeando un catálogo de juegos de 10.000 títulos, pero hay una verdad todavía más aplastante: Brothers sería prácticamente igual de bueno si tuviéramos un control "normal".

Escenarios que cuentan historias

Y es que Josef Fares tiene el ingenio suficiente como para plantear situaciones tremendamente originales y únicas. Situaciones que ni siquiera plantean un gran esfuerzo cerebral, sino que van a partes de ti que nunca antes habías vivido. Brothers es original, pero no de boquilla. No necesita meterse en camisas de once varas con puzles duros y desafiantes. Es un juego que quiere que disfrutes de él, que veas sus paisajes, que pasees por sus escenarios y no te bloquees en ningún momento. Brothers sabe que es buen juego y no necesita hacer nada más que mostrarse tal y como es para que te llegue.


Tan sólo tengo un pero ante este gran juego, y aunque no es un spoiler sí que os diré que hablaré de sensaciones que pueden llevar a estropear la partida a alguien, así que os invito a saltaros este párrafo si consideráis que eso podría ocurrir. Llega un momento en el que esa película infantil llena de magia y buenas sensaciones se torna demasiado oscura. Esa sensación de sobremesa con bonitas aventuras de una pareja de hermanos acaba apostando por un desarrollo demasiado tétrico, y el regusto que te deja una vez terminado es más melancólico que bonito. No es cuestión de gustos puramente dicha, es más que no acaba de casar todo el juego al unir todas sus piezas.


Pero este pequeño detalle no destruye una realidad: Brothers es un grandioso juego, y sigue siendo tan bueno cinco años después. Es más, cinco años después tampoco han salido juegos que verdaderamente hayan mostrado un ingenio tan natural como este Brothers.


6 comentarios :

  1. Siempre me ha llamado la atención este juego, es de los que tengo pendientes a pesar de que no tengo como jugarlo

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    1. La buena noticia es que da igual el paso del tiempo para juegos como éste. Cuando puedas jugarlo verás que seguirá siendo bueno.

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  2. Algo que hizo que declinara el probar este juego fue lo de controlar los dos personajes en simultáneo por encontrarlo muy confuso, pero veo que desperdicié una excelente oportunidad de probar algo nuevo. Saludos.

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    1. Que no te tire para atrás, es un juego muy relajado donde quitando un par de momentos da absolutamente igual si manejas a ambos protagonistas como dos patos mareados. Al final te haces al control más de lo que esperas.

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  3. Hola buenas, llego un mes y una semana tarde (para variar).

    A mi me dejó un poco indiferente. Lo jugué, me entretuvo y ya. No conecté con los personajes, y juraría que cuando llegué al final estaba en modo "te lo tienes merecido por gilipollas".

    Juraría.

    #ElPsicólogoConMásEmpatíaDelMundoMundial

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    1. A mí me pareció ingenioso, no sé. No hablo del control, claro está, hablo del diseño de puzles en general, como si a pesar de que son puzles fáciles nunca hubiera jugado puzles así en un juego. Con la excusa de lo del control doble el juego no necesitaba mucho más para triunfar, y aun así me pareció loable que se esforzaran en ese tipo de cosas.

      ¿Entonces el A Way Out ni con un palo? xD

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