miércoles, 23 de noviembre de 2016

Rayman

Una de las figuras de la odiada Ubisoft.





Hora de quitarse una espinita clavada, o mejor dicho, una de las lagunas más grandes que tengo en esto de los videojuegos -que ya os digo que no son pocas-. Nunca he jugado a un Rayman. Vale, puede que mi desvirgamiento hubiera sido más apropiado con un Rayman grande de otra plataforma de sobremesa, pero por lo que sé esta versión de Game Boy Color es de lo mejorcito en el género de plataformas.

Día 1 (Tiempo de juego - 00:50): Muy impresionado con la animación y el colorido. Normalmente cuando me encuentro con un juego de estas épocas con un despliegue tecnológico casi sin parangón suele notarse déficit en su aspecto jugable. Rayman es un juego tremendamente suave y fácil de manejar. Más allá de algún que otro problemilla con el scroll, el juego se ve y se juega con el mismo amor.

Auguro buena puntuación.



(Tiempo de juego - 37 %): Me acabo de topar con algo demasiado determinante para mí, y es que creo que para conseguir el 100 % voy a tener que volvérmelo a pasar. No, no es que no me guste porque no haya conseguido los bonus y extras a la primera, sino porque no se podía en el primer recorrido. Me he encontrado durante mi aventura con lugares a los que no podía llegar simplemente porque no tenía la habilidad que se desbloqueaba niveles después. Por supuesto, seguimos hablando de un juego de plataformas lineal, donde evidentemente no puedes regresar para ir a por los items a los que ahora sí podrías acceder. Una estructura demasiado extraña. Quizá cuando termine el juego le encuentre un motivo justificable a todo eso.



Mis temores eran ciertos, y no puedes conseguirte el 100 % en el primer recorrido. Has de volver a jugar el juego completo para conseguir rescatar a todas las criaturillas que te esperan en sus jaulas, y, la verdad, no es algo que me apeteciera hacer. Terminé el juego y, a pesar de que hice un amago de darle la segunda vuelta, lo dejé pasar.

Obviando eso, otorguémosle a Rayman lo que se merece. No es de extrañar que Rayman sea uno de los personajes más nombrados cada vez que Ubisoft va a anunciar algo en un evento. "Dame mi Rayman" es una de las frases que más he oído, normalmente acompañada de vejaciones e improperios hacia el Assassin's Creed de turno. Este primer Rayman sienta los pilares de una jugabilidad muy clásica pero a la vez diferente, con mucha imaginación en el diseño de los niveles y con un colorido espectacular.


Rayman es color, y en esta versión para Game Boy Color queda todavía más patente. Vale que las animaciones y el colorido no están a la altura de los hermanos mayores, pero con todo y con eso capta tremendamente bien la esencia. No voy a negar que todavía no he visto esa magia de la que muchos hablan, aunque estoy convencido de que no es en esta versión donde uno puede definitivamente enamorarse de él. Como mínimo, ha servido para que vea más cercano el día en que juegue a un Rayman de los gordos.


2 comentarios :

  1. Yo solo he jugado al origins en wii y me pasa como a ti, me gusta pero no me engancha.
    Cuando pruebe el original de psx sabré si es para tanto

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    1. Yo tengo el Origins por ahí por Uplay esperando ^^

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