lunes, 26 de diciembre de 2016

PRM 2016: Gráficos y jugabilidad

El eterno debate: gráficos vs jugabilidad. Con poco que me hayáis leído sabréis que me decanto por lo segundo con mucha diferencia. En cualquier caso, unos buenos gráficos siempre son un complemento que pueden agrandar un videojuego.





Es que mira que es malo el maldito 123 Slaughter Me Street. Si ya cuesta jugarlo por malo encima cuenta con unos gráficos paupérrimos con escenarios que cambian como mucho un par de cosas. Diseño horrible, pero gráficos también a ese nivel.

Segunda posición para Sickbrick, porque no nos engañemos, el juego era jugable pero visualmente estaba hecho un adefesio. Nada de texturas, partículas ridículas y una sensación de juego inacabado visualmente que tira para atrás. Dispatcher no tiene malos gráficos en sí, pero vaya, muy por debajo del género. Eso sí, los esfuerzos por recrear el escote más bestial son extremos. Último puesto para PES 2017 en su versión de PC, que tendría unos gráficos aceptables de no ser porque las versiones de consola son muy superiores.


Si tomamos potencia visual directa, Assassin's Creed: Unity es el juego que más me ha impactado. No sólo el hecho de recrear París de una manera tan gigantesca, o del mero hecho de contar con un monumento en cada una de sus esquinas. Unity mueve por sus calles más seres humanos de los que te podrías encontrar por tu propia ciudad.

Rise of the Tomb Raider queda en segundo lugar con unos gráficos impresionantes, sí, pero esos entornos nevados no se antojan tan espectaculares como las calles de París. Tercer lugar para Arkham Knight que, la verdad, tiene una mejora en gráficos un poco más discreta. Mejores partículas y efectos y más cantidad de todo que Arkham City, pero tampoco algo mucho más sobresaliente para la maquinaza que acaba pidiendo. Lo que sí es sobresaliente es el aborto de juego de Resident Evil para Game Boy Color. El mero prototipo ya te deja boquiabierto al presentar un juego tan impactante visualmente para una consola ta pequeña. Último lugar para Quantum Break y su increíble trabajo de animación facial.


Raro es el juego capaz de ponerme hasta de mal humor porque algo en él no funcione. Call of Duty Modern Warfare de Nintendo DS es tan frustrante que goza de semejante honor. La sensibilidad del stylus en pantalla es tal que entrarás en modo mirilla cada dos por tres cuando no quieres hacerlo, y saldrás de él en el peor de los momentos. Unid a todo esto incontestables caídas de frames que te sacan todavía más de los nervios. Ambicioso, pero increíblemente incómodo.

Nosferatu es otro de esos clones de Prince of Persia que salieron para las 16-bits. En este caso el juego de Super Nintendo presentaba una jugabilidad tosca, combates ágiles pero ridículos y una sensación de frustración porque el personaje no acaba de entender las órdenes introducidas con el mando. Tercer lugar para O3DX, cuya jugabilidad se basa en frenar y acelerar casi todo el rato. Conseguir terminar los circuitos es una cuestión de mera suerte. Cuarto lugar para un muy decepcionante The Evil Within arrastrando todos los problemas jugables de rigidez de cualquier survival horror nipón de los últimos tiempos. Último lugar para un también poco flexible Spider-Man de Game Boy Color, con un sistema de combate tosco e inadecuado.


Batman: Arkham Knight. Muchos lo odiaron, pero yo lo volví a amar. El Batmóvil es un aliciente lo suficientemente grande como para considerar este cierre de saga como un juego justificado y no un mero sacacuartos aprovechando el momento de la saga. Combates todavía más depurados, combos interminables hasta montado en el coche y una comodidad en los controles sobresaliente. Toda la saga es el mejor ejemplo de lo que le pido a un videojuego de máximo nivel.

Segundo lugar para Speedrunners, un juego tan fácil de jugar como difícil es dominarlo. Su suavidad y sobre todo su flexibilidad en un juego aparentemente tan poco dado a modificaciones lo convierten en una delicia a nivel jugable. Tercer lugar para Muramasa con el handicap de que lo jugué con el Wiimote+Nunchuk. De los pocos juegos de Wii donde me he sentido cómodo. Cuarto lugar para la peculiar jugabilidad de Crimzon Clover, tremendamente precisa, lo cual es fundamental para un pseudo-bullet hell como éste. Último lugar para Shadow of Mordor, capaz de reunir entre sus atributos lo mejor de la saga Arkham y parte de la jugabilidad vertical de Assassin's Creed.

2 comentarios :

  1. Realmente comparto tus premios a mejores gráficos y mejor jugabilidad. Que me pareciera exagerado el uso del Batmóvil no quita para que el juegos sea una delicia jugarlo y transmita lo guay que es ser Batman.

    Los gráficos de AC Unity impresionantes y los demás elegidos también se lo merecen. Me ha gustado que te acordaras de Quantum Break, sus gráficos en general son muy buenos pero la expresión de las caras es cierto que merece un capítulo aparte.

    Saludos fremen.

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    1. Me alegro. Más o menos tenía claros estos premios :D.

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