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2 sept 2026

MARSUPILAMI 2 - SALSA PALOMBIA - ANÁLISIS Y EDICIÓN FÍSICA DE MERIDIEM GAMES


Una secuela que deja a Ocellus Studio tan en forma como la recogimos.




Es posible que veas este Marsupilami 2: Salsa Palombia y, así de primeras, no te ilusione. No es por ti, tranquilo, es por la industria. Una industria que nos ha enseñado que los juegos que arrastran licencias no suelen ser buenos, con contadas excepciones. No siempre fue así, porque los juegos con licencias de películas, series de animación e incluso personalidades musicales rellenaron el catálogo de los años 80 y 90, considerándose verdaderas estrellas del repertorio de aquellas consolas. El juego de El Rey León, Castle of Illusion Starring Mickey Mouse o Teenage Mutant Ninja Turtles: Turtles in Time son algunos de los juegos que aparecen en los tops de mejores juegos no ya de su año, sino de todo el catálogo de sus respectivas consolas. Eso se perdió en generaciones posteriores, cuando el salto a los polígonos y a las tres dimensiones empezó a dejar productos de dudosa factura en cuanto a licencias se refiere. Es por todo eso que, casi como un instinto de supervivencia heredado, uno tenga su recelo a la hora de ver este Marsupilami 2: Salsa Palombia.


Hay, sin embargo, otro escenario posible, porque si digo que esto es un juego desarrollado por Ocellus Studio, no todos, pero alguno entre los lectores levantará las cejas en señal de interés. Otros, en cambio, ya lo habrían hecho antes, cuando hubieran caído en que estamos ante la secuela de Marsupilami - Hoobadventure que desarrolló el mismo estudio con gran éxito. En mi caso, el toparme con el estudio francés ocurrió, hace no mucho, en aquella reseña de Los Pitufos - Dreams, un juego que me sorprendió tanto que no necesité más para esperar, con bastante interés, el juego que nos ocupa hoy.




Ocellus Studio vuelve a hacer un trabajo redondo, y vuelvo a decir que veo con suma claridad que alguna compañía de mayor tamaño va a fijarse en ellos a no mucho tardar. La finura de su control y, tal y como demanda un buen plataformas, el diseño milimétrico de cada salto en los escenarios, convierten a Marsupilami 2: Salsa Palombia en el plataformas de referencia para 2026. Si bien, quizá por ponerle un pero, le falte un poco de personalidad, ya que recuerda en demasiadas cosas a la base de los difícilmente superables Donkey Kong Country Returns, sí que he de decir que me viene muy bien la mención para definir, de manera rápida, la experiencia que vais a encontrar en esta secuela: un juego de plataformas a la antigua usanza que se moderniza gracias al ingenio de situaciones apoydas en el diseño de niveles.


La estructura es la que todos conocemos, pero se le añade el giro con el modo salsa, el cual se activa si hemos llegado a completar los requisitos del nivel. Este modo supone repetir cada nivel con una especie de desafío, donde tendremos que correr a gran velocidad recogiendo los objetos antes de que se nos agote el indicador de combo. Este concepto enfatiza el abrazar la fluidez en los niveles, y permite sentir ese diseño milimétrico de cada uno de ellos de cara a, de alguna manera, entender las rutas y el gamefeel que Ocellus Studio pretendía en cada uno de esos niveles. ¿Sabéis ese momento en el que has completado un nivel, pero sientes que te lo has perdido porque no has hecho lo que claramente sientes que tenías que haber hecho? Estos niveles en modo Salsa son justamente la materialización de eso, forzándote a jugar bien para dominar el juego. En cualquier caso, si bien siento que estas versiones especiales de cada nivel son el verdadero aliciente de Marsupilami 2: Salsa Palombia, también siento que no son necesarios, por lo que aquellos que busquen una experiencia más clásica quedarán también contentos. Para los demás, el primer recorrido del nivel será el entrenamiento para poner a prueba tus habilidades y reflejos en el modo salsa que podrás desbloquear.




Cuatro mundos te esperan: jungla, ciudad, montañas e inframundo. Bajo mi punto de vista, muy bien balanceados, aunque no quedé tan contento con los jefes finales de cada mundo, por debajo de los niveles normales donde el juego brilla con más fuerza. Los tres Marsupilami otorgan variedad, teniendo cada uno de ellos una habilidad concreta que les permite ser únicos: Twister tendrá un dash aéreo, Hope tendrá un doble salto y Punch se podrá hacer bola, evitando así varios peligros. El diseño de los niveles está pensado para sentirte cómodo con cada uno de ellos pero, sobre todo, para que vayas cambiando en función de cada situación. Además de esto, el juego cuenta con distintos modos, que van desde dojos de combate hasta pruebas contrarreloj. Hablando de modos, mi experiencia en el juego ha sido muy positiva, aunque solitaria, porque contamos con un modo cooperativo que pinta muy bien, y que por las sensaciones que me ha dado -únicamente juzgándolo desde cachos de partidas que he visto- se siente especialmente equilibrado, en contraposición a lo que solemos ver en esas tormentas de caos que suelen aparecer en el género de plataformas.


Por lo demás, solo puedo destacar, nuevamente, el equilibrio que consigue entre esa nostalgia del juego de plataformas de mascota noventera y el producto nuevo que no se siente retro, convirtiendo a Marsupilami 2: Salsa Palombia en algo mucho mejor que un simple plataformas bien ejecutado.




Jugado en PC (Steam) a través de una clave de prensa proporcionada por Meridiem Games.


Edición física de Meridiem Games


Meridiem Games trae el juego en edición física en dos versiones: PlayStation 5 y Nintendo Switch. Se trata de una edición estándar con el disco incluido. Desde la página del juego en Meridiem Games, podéis elegir tanto la versión como las distintas opciones de compra.



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