Con motivo del Pokémon Day, toca echar un vistazo a lo que nos tiene preparado el Profesor Hierro en un libro que nos trae Dolmen Editorial y que destaca por, curiosamente, una estructura única que le viene como Surf a un Lapras.
Cerca de 300 páginas a color nos esperan en este libro escrito por Héctor Hierro, alguien especializado en Pokémon como lleva demostrando mucho tiempo tanto en su canal de YouTube (@isHierro) como en en el resto de sus redes la pasión que siente por la saga. Ensayos, curiosidades, podcasts, análisis... su contenido suele ser profundo pero accesible, y este libro que ahora estrena junto a Dolment Editorial es un buen reflejo de este tono. Porque sí, lo admito, cuando vi la portada y ese aire de "lista de curiosidades" esperaba algo mucho más sintetizado, lleno de bonitas decoraciones para ir cortando, una a una, las mil y una curiosidades que el libro promete. Sin embargo, cuando lo abrí para empezarlo, quedé sorprendido por ver la propuesta, con mucho más texto y estructura de libro de lo que me esperaba. No, esto no es un "mucho texto, ¿dónde están mis dibujitos?", así que podéis estar tranquilos si buscáis algo más plano, porque tanto su división en apartados como las pequeñas pildoritas de curiosidades que van acompañando -una para cada Pokémon siguiendo la orden numérica de la Pokédex-, amenizan por completo la lectura. Tan solo quiero señalar que esto no es una lista de curiosidades trasladada a libro, cogidas de una Wikia cualquiera, sino que hay un verdadero esfuerzo por darle una cohesión y crear una narrativa que lo convierta en un libro, tal y como nos imaginamos al escuchar esa palabra.
Me parece que 1001 curiosidades de PKMN está especialmente bien escrito no porque Héctor esté especialmente inspirado en la escritura, sino porque sabe encontrar el tono perfecto de su lector. Yo, que pasé larguísimas horas en Pokémon Rojo -y posteriormente en otras generaciones, pero la primera es donde más me quedé-, siento que es como si estuviera hablando directamente conmigo, pero no de tú a tú, sino más buscando dentro de mí a ese pre-adolescente que jugó al juego en su época. Hay un tono levemente infantil, que de primeras me chocó un poco, pero que pronto entendí que se alineaba con aquella generación y el tipo de lector que va a tener en frente en su libro. De la misma manera, no le tiembla el pulso para dedicar un primer capítulo completo al nacimiento de Pokémon, más centrado en cuestiones quizá no tan divertidas pero igualmente interesantes sobre sus creadores, su desarrollo, las limitaciones de Game Boy y el papel de Nintendo, entre muchos otros temas.
Aquí tengo que pegarle el primer tironcillo de orejas al libro -puede que el único-, porque entiendo la división en capítulos unida a cada lanzamiento de la primera generación -Rojo/Azul, Amarillo, Stadium y Snap-, pero se me hace raro cómo mezcla en el mismo primer capítulo el nacimiento y creación de Pokémon con la puesta en marcha de todas las curiosidades alrededor de este primer juego. Contarme cómo Satoshi Taijiri estaba obsesionado con los insectos en el mismo capítulo que las peculiaridades de Pueblo Lavanda un montón de hojas después, me pide una división más clara de estas temáticas. Sin ir más lejos, el propio libro deja una página completa con una ilustración para separar ambas partes, pero mantenemos todo dentro del mismo capítulo. Esto también hace que el capítulo 1 sea el que más ocupa del libro con enorme diferencia, dejando al resto como anecdóticos. Es extraño aunque, repito, entiendo lo de poner las barreras en cada lanzamiento para acotar años.
Lo que sí me gusta es la apuesta por un formato que se ve muy pocas veces, y que he echado de menos tener a mano en un montón de juegos. "Hay dos maneras de leer este libro: una es leyéndolo sin más y otra es empezando una partida a Pokémon Rojo/Azul con la otra mano". Pongo comillas, pero esto no es textual, porque estoy tirando de memoria, pero Héctor Hierro deja muy clara su intención con este libro y no es otra que recorrer la primera generación acompañando una hipotética partida paralela que tú has de hacer, en un híbrido de lector y jugador. ¿Enciendes la Game Boy y te aparece el logo de Game Freak? Te contará qué hay detrás de ese logo. ¿Ves los años que figuran abajo en la pantalla de título? Te explicará las particularidades y el baile de cifras. Lo siguiente que tocará, tras las pantallas iniciales, será describirte la habitación donde todo empieza, ya en Pueblo Paleta, y desde entonces te cogerá de la mano para contarte todas y cada una de las curiosidades que se irán presentando ante ti de manera, para que nos entendamos, cronológica. Como digo, he soñado muchas veces con eso para más de un juego, el poder tener a alguien a mi lado que me vaya diciendo: "¡Para aquí! ¿Ves ese cuadro en la pared? Pues está ahí porque la abuela del director de sonido era fan de los agapornis". Sin duda, si tuviera tiempo infinito, volvería a coger mi vieja Game Boy para empezar una partida a Pokémon Rojo mientras voy leyendo cada segmento de este libro.
El resto de capítulos tienen un tono más anecdótico. No nos equivoquemos, también lo tuvieron para el universo Pokémon, ya que en el fondo se trata de spin offs y reediciones. Esto lleva a dividir el libro en alrededor de 200 páginas para su primer capítulo, centrado como decimos en Pokémon Rojo/Azul, y unas 80 para todo lo demás. Hay, por supuesto, diversas paradas en la maquinaria de productos de Pokémon alrededor de aquella época, incluyendo la Game Boy Printer Pikachu, la Game Boy Color especial de Pikachu, el estreno de la primera película o, por supuesto, el éxito de la serie de animación que dio lugar a ese Pokémon Amarillo que servía de puente -y no perder tirón comercial, ya de paso- entre la primera generación y la segunda.
1001 curiosidades de PKMN: 1ª generación tiene muy claro lo que quiere contar, y es exactamente lo que promete, pero su estructura le da un plus que lo convierte en un libro tremendamente dinámico que invita directamente a una partida. El cómo me venían a la mente las melodías de cada ciudad mientras leía sus curiosidades es una digna muestra de ello. Pocas veces tendrás esa sensación tan clara de estar jugando mientras vas leyendo. Solo nos queda ver si Héctor Hierro quiere atreverse con la 2ª generación -como mínimo.
Copia de prensa entregada por Dolmen Editorial para su reseña.



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