sábado, 19 de diciembre de 2015

Quake Live

La vieja escuela nunca muere.



Quake II
Quake II era la bomba cuando yo empecé en esto de los videojuegos para PC. Era como el bastión definitivo por entonces de lo que un FPS debería ser. Yo venía de probar algún juego anterior como el divertidísimo Blood o el Duke Nukem 3D. Juegos que podían ser jugados perfectamente sin ratón a pesar de ser FPS. Quake II no, pero mis huevos eran tan grandes que me lo acabé pasando jugando únicamente con el teclado, usando las teclas Av Pag y Re Pag para mirar en vertical y apuntar a los enemigos que me atacaban desde arriba. Bueno, no fue que tuviera los huevos gordos, fue más bien que tenía el cerebro pequeño y ni me había planteado que estaba todo hecho para ser jugado con ratón, hasta que un compañero de clase me iluminó un día los ojos.

¿Qué tiene que ver todo esto con Quake Live? Absolutamente nada más allá del nombre, pero ahí queda eso. Llegaría entonces Quake III Arena en 1999, y revolucionaría lo que entendíamos por un FPS. El juego online empezaba a despuntar -gracias también al gran multijugador de Quake II- y la gente id Software decidía colarnos uno de los primeros juegos FPS netamente online que yo recuerdo. De hecho, Quake III se llevó un gran número de críticas por este tipo de apuesta, entre los que me incluía y creo que me sigo incluyendo por mi afición total al single player por delante de todo lo demás. En cualquier caso, pese a no ser visto con buenos ojos por todo el mundo, Quake III Arena se erigió como el estándar del deathmatch, y probablemente el último representante de la vieja escuela. Muchos han salido y salieron -véase el análisis de Deathmatch Classic por ejemplo-, pero cuando uno piensa en un FPS deathmatch o también conocido como Arena, piensa inmediatamente en Quake. A partir de ahí se impondría un modelo de FPS online distinto, capitaneado por Counter-Strike y seguido más adelante por otros juegos como Call of Duty o Battlefield, que apostaban por algo más allá del deathmatch llamémosle arcade que emana Quake.

*Campana que anuncia el fin de la clase de historia. Ahora vamos con la gimnasia.


Nace, mata y muere. Repite ciclo. No necesitas saber mucho más de cómo funciona esto. Reza porque tu nacimiento no se produzca delante de alguien con un lanzamisiles que te volará en pedacitos sin siquiera haber terminado de cargar el nivel. No te preocupes, los demás también rezan para no cruzarse contigo. Quake III Arena es tan increíblemente frenético que no tienes tiempo de pensar, y ni siquiera recibirás mensajes de "eres un noob" porque todo es tan caótico que no hay tiempo para examinar las virtudes jugables de cada jugador. Basta con disparar casi aleatoriamente para que tus misiles alcancen alguno de tus objetivos. Bueno, no es tan así, pero seguro que si lo habéis jugado sabéis a lo que me refiero.

El robo de muertes es el pan de cada día

Quake Live no es más que una actualización de aquel Quake III Arena, y podéis jugar de forma completamente gratuita desde el propio Steam -lo cual facilita mucho todo-. Registraos, coged vuestro personaje y entrad en cualquiera de los servidores que todavía están atestados de gente a pesar de ser un juego que lleva operativo desde 2010. No importa mucho el modo, porque todo se va a resumir en matar al primer enemigo que te encuentres, pero se agradece también algo de variedad.

Aquí un vídeo -de pésima calidad- con algunos de mis grandes momentos en este mundo caótico. Sí, sólo he dejado lo bueno, no penséis que yo sé jugar a estas cosas.



Así que ya sabéis, entrad sin miedo a un juego de un ritmo taquicárdico. Tanto, que ni siquiera me paré a sacar capturas propias -lo que veis está robado del sacrosanto Google-. Preparaos a esquivar misiles a cada segundo y a aprender el noble arte del rocket-jumping. La pena es que no tenga tantos amigos como para hacer una partida con gente conocida y no con guiris aleatorios, pero bueno, es algo que me lleva pasando desde que nací en esto de los juegos online.


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