martes, 17 de marzo de 2015

Worms

La versión de Game Boy de Worms es sorprendentemente digna.



Aunque sinceramente no sorprende tanto, porque la verdad es que la Game Boy me parece una de las consolas mejor tratadas por parte de los desarrolladores. Más allá de que tenga auténticos titulazos propios, las adaptaciones de otros títulos a la portátil de Nintendo eran sensacionales, e incluso si la tecnología no daba para tanto no había muchos problemas en crear un juego distinto adaptado a sus posibilidades.

Si queréis un análisis completo del Worms, tanto de Game Boy como de sus respectivas plataformas, os remito al análisis publicado de su versión PC ya que las diferencias entre versiones son mínimas y este análisis va más enfocado hacia las carencias de la versión portátil.

Muerte y destrucción en camino
Sorprende en cierto modo que un juego tan denso y a la vez simple como Worms se haya capturado en la Game Boy. Básicamente nos encontramos con el mismo juego, y sus limitaciones pasan por meros detalles. Por ejemplo, el arsenal es igual de grande, aunque se han eliminado todas las herramientas por lo que las batallas son bastante menos estratégicas. Sí que se echa y mucho en falta la ausencia de minas en los escenarios que tanto juego daban.

Worms de Game Boy se ha simplificado aumentando el radio de las explosiones de todas las armas, aunque para mi gusto demasiado. Es una experiencia mucho más arcade que estratégica, y las partidas en vez de durar más de media hora acaban durando un cuarto, también gracias a unos escenarios más pequeños tanto de largo como de ancho y a unos gusanos que se mueven a una velocidad considerable, con saltos muy potentes que les permiten acceder a casi cualquier lugar del mapa. No olvidemos que se han eliminado las herramientas, incluyendo la Ninja Rope, por lo que esta mejora del salto era necesaria.

Siguen lloviendo bananas
Por supuesto, es un juego bastante incómodo de jugar en Game Boy. Si ya por ejemplo en Mega Drive nos sentíamos algo limitados con tres botones con respecto a la versión de PC, en Game Boy nos quedamos con dos -o tres si contamos el select-, por lo que meterse por el menú de armas muchas veces da una pereza considerable.

La IA es ridícula. En las demás versiones falla en momentos puntuales, y está bastante deshumanizada, pero lo que vemos en Game Boy es bastante desacertado. Es cierto que Worms no es un juego que se haya caracterizado por su experiencia para un único jugador, pero la versión de Game Boy tiene verdaderos problemas en esto. Tampoco disponemos de un modo campaña, tan solo encuentros entre equipos -editables también- y liguillas.

No es la versión que recomendaría para jugar al Worms, pero probablemente si me hubiera topado con él en uno de aquellos múltiples cartuchos de 101 en 1 hubiera sido de mis juegos favoritos.

1 comentario :

  1. Pues no pinta nada mal esta versión para Game Boy. La verdad es que parece muy meritoria y muy fiel al original, aunque bueno, teniendo otras versiones no creo que pruebe esta.

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